martes, 20 de abril de 2010

Historia del azúcar en Bolivia

Orígenes de la Agroindustria Azucarera en Bolivia
Ramiro Fernández Quisbert
historiador-boliviano

Fuente: Cosecha de caña en una propiedad de la población de Aucapata, Homenaje al IV Centenario de La Paz, 1948.

La historia económica tiene un incipiente desarrollo en nuestro país, muchos temas de primer orden han sido dejados de lado en la investigación social, una consecuencia lógica de ello es el fracaso de muchos proyectos económico-productivos que parten de una visión de corto plazo, desconociendo la trascendencia histórica de los procesos de larga y mediana duración, su impacto y pervivencia en los fenómenos del presente.
Esta investigación tiene como objetivo explorar en los anales de la historia colonial y nacional, el origen de la agroindustria azucarera en Bolivia, enlazando procesos regionales, locales y nacionales; procesos que se concretan en el ámbito de la producción (Infraestructura, tecnología, mano de obra), el comercio (transporte, precio, vías de comunicación, fletes, impuestos) procesos sociales y otros.

EL AZÜCAR EN LA ÉPOCA COLONIAL
Fernando G. Campoamor nos introduce a la historia de la caña de azúcar en el continente americano, intentando una cronología inicial:

“Introducción y siembra de la caña de azúcar en la
Española, por Cristóbal Colón; 1501: se da el primer
Cañaveral, por Pedro de Atienza; 1506, se producen los
Primeros azúcares, por Miguel Ballester o por Aguilón o
Aguiló; 1515: la primera zafra del primer trapiche, por
Gonzalo de Velosa; y 1516: la implantación del primer
ingenio, por Gonzalo de Velosa y los hermanos
Francisco y Cristóbal Tapia...”

Estudios de Carlos Sempat Assadourian (1982) y Laura Escobari (1985) demuestran que la caña de azúcar, fue introducida a los Andes por los españoles, los primeros años del período colonial. En el Virreinato del Perú en el siglo XVI habían cinco zonas productoras de azúcar, las zonas de mayor importancia eran Quito, Arequipa, Paraguay y Argentina, como zonas secundarias de producción: Cuzco, Abancay, Vilcabamba. En Charcas existía producción de azúcar, en muy baja escala, en Santa Cruz y en La Paz, donde en 1587 existían 8 trapiches azucareros en las zonas yungueñas .

Humberto Vázquez Machicado sostiene que el azúcar era importado, llevado con dificultad a Charcas, en distintas formas de consumo, en dulces, chancacas, melazas. Hasta que surgieron las plantaciones de Santa Cruz, especialmente en la región de las barracas, a orillas del Guapay en San Lorenzo, en Santa Cruz la Vieja.

Era muy importante en esta zona la producción del azúcar. La misma que ligó a la economía cruceña al mercado interior cuyo eje económico eran las minas de Potosí. Polo económico donde existía un gran movimiento económico que permitía retroalimentar la economía cruceña, con la adquisición de productos importados de ultramar, como las finas telas de la India o licores exóticos .

El padre carmelita Antonio Vásquez de Espinoza, sostenía que en la jurisdicción de Santa Cruz en los siglos XVI y XVII existían grandes cañaverales y 25 ingenios de azúcar, barracas rudimentarias que abastecían los mercados de la Plata y Potosí

Se mencionan también algunos trapiches en Tarija, Chuquisaca y Cochabamba, aunque son muy precarios y para consumo local. En el caso de Chuquisaca se toma en cuenta la producción azucarera del valle de Cinti y especialmente en esa región la hacienda Caraparí .

En La Paz, por otra parte, los trapiches se hallaban concentrados en los yungas y Apolobamba, las zonas de Coroico, Circuata, Apolo, San Buenaventura producían azúcar en expectable cantidad de tal manera que en el siglo XVIII bajó el producto importado del Cuzco.

En el sud-este de la Paz cobró importancia la producción azucarera de los Yungas de Inquisivi, lugar donde se decía existía una Mina de Caña de azúcar, la Hacienda Cañamina .
Los trapiches azucareros coloniales, según Campoamor tenían las siguientes características:

“es molino o ingenio que se trae con caballos, donde las cañas se estrujan o exprimen y se les saca el zumo melifluo de que se hace el azúcar”, luego se extiende, otros pusiéronse a hacer ingenios poderosos de agua, que muelen más cañas y sacan más azúcar que tres trapiches”

La estructura productiva en la colonia era precaria, los ingenios o trapiches existentes, los alambiques de procesado de alcohol, abastecían mercados regionales, pese a que en el siglo XVIII, la producción y venta de aguardiente era monopolio de España, mediante la cédula emitida por Felipe V en 1714. Sin embargo, como demuestra, Sempat Assadourian, el producto en parte era traído por importación del Cuzco .


Fuente: Trapiche de caña de azúcar en Caupolican, .en: Homenaje al IV Centenario de la Paz.
En los últimos días de la colonia Don Francisco de Viedma gobernador de Cochabamba sostenía que:

“.. el fomento de los cañaverales para el cultivo del azúcar, es el renglón que sostiene el partido de Santa Cruz de la Sierra, y en el que se debe poner el mayor empeño /../ El desperdicio que a pesar de una prudente economía, se tiene para el recojo y beneficio de esta cosecha, es tal, que puede graduarse en casi la mitad del fruto: el que quiere logra comer, y aun extraer las cañas, aunque se hallen cortadas y apiladas para molienda y esta se hace en unos trapiches de madera que no llegan a exprimir todo el jugo de la caña .

TRAPICHES Y AGROINDUSTRIA EN SIGLO XIX
La guerra de la independencia y el triunfo de los patriotas, no trajo un cambio significativo a nivel de la estructura económica. Las haciendas y las comunidades volvieron paulatinamente a restablecer su sistema de producción y comercialización agrícola. Así sucedió con la producción de azúcares en la nueva república en el siglo XIX.

La tesis de Antonio Mitre (1986), sobre la subsistencia del mercado interior, pese al desmoronamiento del sistema colonial ya entrada la república, nos habla de la continuidad de los circuitos comerciales. En el caso de la producción de azúcar según Gustavo Rodríguez, estaba configurado de la siguiente manera; el pan de azúcar cruceño continuaba abasteciendo las plazas de Oruro, Potosí y Cochabamba, mientras que en La Paz, una significativa parte del consumo del producto era importado del Perú .

Las zonas de producción de caña de azúcar según Dalence eran las mismas, Santa Cruz, Las Misiones Franciscanas de Moxos y Chiquitos , La Paz, Tarija, Chuquisaca y Cochabamba:
“…Santa Cruz provee de azúcar a toda la república
Excepto a la Paz que consume la del Cuzco /…/ el
Ron y el aguardiente de Chuquisaca...”

En estimaciones globales de Dalence, en Bolivia por el año 1846 se producía azúcar y miel por un valor monetario de 69.233 pesos de la época, que sin embargo, era un valor ínfimo comparándolo con otros rubros; como el aguardiente y vinos que era de 362.792 pesos o el de la chicha que alcanzaba a 579.244 pesos. Otro de los datos interesantes que nos proporciona el autor del Bosquejo Estadístico de Bolivia, totalmente alarmado, es el número de falcas productoras de vinos, aguardientes y de Chicherías. En el caso de las falcas o centros de producción, contempla estos datos, Chuquisaca 250, La Paz 140, Tarija 30, Potosí 84, Cochabamba 62, Oruro s/d, Santa Cruz 98, Beni 20, Atacama s/d .

Aunque Dalence no proporciona datos concretos de la Paz, por datos del informe Pentlan que cita, conocemos que los centros de producción de estos azúcares en este departamento se hallaban en Sud, Nor yungas y los yungas de Inquisivi. Pero además, en Caupolican en Ixiamas, Apolobamba, San Buenaventura . Lugares donde se produce azúcares y chancacas para consumo doméstico.

En los Yungas de Inquisivi gran parte de su producción estaba concentrada en la microregión de Suri, Cajuata, Circuata, Miguillas, estrictamente en la hacienda Cañamina. Esta producción se realizaba en baja escala en la época colonial, en el siglo XIX, se incrementó significativamente, tal es así que en 1845, 1851, 1897, recibió premios departamentales y nacionales por haber producido, una cantidad expectable de caña de azúcar y haberla refinado en sus propios establecimientos donde se constituyó en la producción fundamental

En un folleto de la época el propietario de la hacienda refiriéndose a la estructura productiva de su hacienda sostenía que:
“..La producción principal es la de caña de azúcar y sus
derivados que son los que brindan mayores ingresos,
alcohol absoluto y Ron...”

La producción de azúcar, con preferencia, se realizaba en Circuata a 25 y 35 grados centígrados como promedio de temperatura. La extensión de las plantaciones en 1902 alcanzaban a 725 has, cada hectárea constaba como medida agraria de 4 catos y cada cato de cañaveral producía en su proceso de transformación un cálculo aproximado de 494 a 616 litros de alcohol de 40 grados Gantier y la misma proporción de Ron de 20 grados

Los cultivos de un ciclo de producción periódico, con una duración de 8 cortes o cosechas anuales, de las cuales, la segunda y la tercera cosecha eran las que mejor producían por su solidez, siendo la densidad del caldo de 10 a 12 grados beaume en su madurez. El cálculo de la capacidad potencial de producción que se estimaba en 1900 era de 741.600 litros de 40 grados. Rigoberto Paredes estimaba una producción aproximada para 1906 de 2000 cajas de alcohol de 6 galones y 500 quintales de aguardiente

Estos niveles de producción de alcohol y ron necesariamente requerían de una infraestructura que en el caso de Cañamina estaba instalada en la misma zona y no como en Cinti que debía transportar la materia prima a otros lugares para realizar su elaboración, lo que implicaba un gasto suplementario en transporte antes de la distribución del producto elaborado .

La construcción de ingenios en la misma zona de producción hacía que se abaraten, de alguna manera, los costos de producción. Contaban con la materia prima necesaria y la mano de obra, la inversión en tecnología, se constituía en el gasto más importante y el transporte que era bastante dificultoso pues se lo hacia a lomo de mula lo que no daba mucha opción a sacar gran cantidad de producto.


Fuente: Cosecha de la caña, Hacienda Munaypata, provincia Inquisivi, Homenaje al IV Centenario de La Paz.
Pese a esto para la transformación o refinación de la caña de azúcar se introdujo tecnología moderna, este paso fundamental hizo que se mejore la capacidad productiva de la hacienda, en cantidad y calidad del producto que era ofrecido al mercado en mejores condiciones de competitividad. Ibargüén haciendo una relación de los logros alcanzados en esta materia en los últimos años del siglo XIX presenta un inventario en el cuál podemos percibir fácilmente la capacidad de la hacienda en cuanto a recursos, infraestructura, equipo y maquinaria que en esa época se podía considerar moderna.
CUADRO I
INVENTARIO DEL INGENIO AZUCARERO DE CAÑAMINA 1902

Un trapiche de hierro
Un motor hidráulico construido en la maestranza de San Jacinto de los señores Shofield y Cia. En Lima Perú
Dos alambiques, uno rectificador para alcohol de 40º, construidos en la factoría de los señores Julia y Cia de Lima Perú y otro sistema Egrot de continuación
Un alambique de continuación Lavy y otro de estaño
Una paila de bronce, para aclaración de la miel , azúcar y chancaca
Las casas de ingenio construidas de madera sólida y en parte de colo con techumbre de calamina.
Una bodega precaria de fermento
La casa de hacienda es de 30 metros con corredores que la circundan, se hace otra que llegará a costar en su término aproximado de 12.000 Bs.
Fuente: La Hacienda Cañamina a la consideración de los industriales, la Paz 1902.

Este inventario nos revela dos aspectos fundamentales: por una parte, corrobora la afirmación que hicimos sobre la introducción de tecnología, la luz eléctrica a través de motores como fuerza energética. Este aspecto nos da pautas sobre el salto que significó el uso de energía humana o animal para la molienda de la caña a través de trapiches rudimentarios, al uso de maquinaria que funcionaba con energía eléctrica, lo que naturalmente liberaba a gran parte de la mano de obra acelerando el proceso productivo.

Por la otra, la estrecha relación con fabricantes peruanos de equipos, que nos muestra que se estaba empleando última tecnología para la elaboración de azúcar y alcohol, pues como nos da a conocer Fernando Campoamor también en la construcción de alambiques se presentaban progresos importantes en esta materia con la introducción de nuevos modelos traídos de los países europeos

En base a estos elementos podemos sostener que la hacienda había entrado en un franco proceso de transformación, hacia la formación de un centro de producción agroindustrial. Una empresa agrícola, que rompía con los moldes tradicionales precapitalistas, pues estos avances influyeron en la forma de empleo de la mano de obra, la remuneración mediante salario a los peones y mingas, aunque no de forma definitiva y única. Porque se siguieron manteniendo patrones de relación servil, expresado en el asentamiento poblacional y el uso de tierra por los colonos, que seguían sujetos al dueño de la propiedad cumpliendo muchas otras labores al interior de la hacienda, distintas al trabajo que implicaba, la sola producción de azúcar o alcohol.

La producción de azúcar y alcohol en la zona fue monopolio de las haciendas, principalmente de Cañamina, habiendo otras que producían en pequeña escala, tales como Calajahuira en la Plazuela, Capellanía y Pampagrande .

La producción azucarera de los yungas de Inquisivi, fundamentalmente de la hacienda Cañamina, había declinado a fines del siglo XIX a raíz de la competencia con su similar extranjero, principalmente con el producto peruano y argentino. Frente a esta situación, la producción del alcohol se constituyó en el rubro principal. En 1913 en un pliego de cargo por una supuesta evasión de impuestos extendido por la prefectura, contra Ricardo Ruiz, propietario de La Hacienda Cañamina, podemos constatar que la misma había comercializado 431 latas de alcohol en la ciudad de La Paz y se hallaban obligados sólo a pagar 431 Bs. por concepto de impuestos. Esta comprobación se hizo en base a un certificado extendido por el sindicato Industrial de Bolivia, que era el único ente autorizado para comprar el producto porque se hallaba a cargo del estanco de alcohol. Este mismo año en un informe pormenorizado el subprefecto provincial sostenía que:
“En la región de los yungas donde existen algunas propiedades valiosas como Cañamina, Polea y otras, el cultivo se dedica con preferencia a la plantación de coca y elaboración de alcohol y alguna producción de café calculando aproximadamente en 4.000 cestos de coca, 2.000 quintales de licor de caña de azúcar y unos 600 quintales de café”
Según Langer, la importación del azúcar barato del norte argentino y otros países hizo que muchos cultivadores de caña de La Paz y de Santa Cruz se pasaran a la producción de alcohol . En el caso de Cinti (Chuquisaca) durante la primera mitad del siglo XIX la producción de caña dulce se extendió en los valles de Pilaya y Pilcomayo. La hacienda Caraparí fue una de las más importantes:

“De las cinco sesiones en que se subdividia Carapari, cuatro eran cultivadas exclusivamente por los arrenderos; la sección en que estaban situadas todas las tierras de la hacienda abarcaba el valle, la casa de hacienda y la destilería. La naturaleza de la caña de azúcar, que exige poco trabajo durante la mayor parte del año, si requería gran cantidad de mano de obra en su cosecha...”

La mayor parte de las haciendas productoras de caña de azúcar de esta zona vendían su producto en forma de miel de caña o Chancaca, a los hacendados del Valle de Cinti, los mismos que la convertían en aguardiente. Langer nos demuestra en su estudio, que existía un mercado interno, donde los circuitos comerciales tenían su centro dinámico en las minas de plata de Potosí, en las minas de Huanchaca, pero también en Uyuni, Colquechaca, Tarija, Cotagaita y Sucre

DEBACLE, RECUPERACIÓN Y AUGE DE LA AGROINDUSTRIA AZUCARERA

La crisis productiva de los años de apertura al mercado internacional declinó y ya en los años veinte adelante no podemos hablar de una producción azucarera como tal, sino de producción de aguardiente de caña. Sin grandes cambios en la economía cruceña o la paceña. En el caso de Chuquisaca, Langer estudia a la Sociedad Agrícola, ganadera e Industrial de Cinti, (SAGIC), que era propietaria de las haciendas de San Pedro Mártir, Culpina e Inkawasi, según él autor, ligada a intereses de Simón I Patiño, con fuerte respaldo económico-financiero, organizada en 1925, creó un gran complejo industrial:
“Las haciendas integrantes de SAGIC sufrieron cambios casi inmediatamente después de la creación de la sociedad. En 1925 comenzó la construcción de una carretera de Inkawasi a San Pedro. En Culpina se construyó una población /... /Un gran complejo de destilación de granos dominaba la población, que también incluía un molino de granos y una pulpería/.../En 1928 la sobreproducción puso en crisis la industria alcoholera; poco después la gran crisis mundial hizo bajar las ventas de alcohol, sobre todo en las minas, obligando a la sociedad a depender más de los arrenderos en sus ganancias”
SAGIC encontró la manera de enfrentar esta crisis apoyándose en las ganancias que le reportaba la explotación de sus likinas y del uso de mano de obra de los arrenderos, luego de la reforma agraria se convirtió en una industria importante de producción de singanis del país.
En todo el país a lo largo de las décadas del 30 y 40 la producción de azúcar había disminuido significativamente convirtiéndose en alcohol blanco.
En el mercado nacional los más grandes productores eran: La Sociedad Agrícola Ganadera e Industrial de Cinti en Chuquisaca, Carabuco en La Paz con su alcohol marca Inca, Cochabamba con su marca Tigre y Cañamina con su alcohol marca el Sol en los yungas de Inquisivi del departamento de La Paz . La distribución de producción de azúcar en el territorio nacional en la primera mitad del siglo XX, según Pando era la siguiente:
CUADRO II
PRODUCCIÓN DE AZÚCAR EN BOLIVIA 1947

Departamento Toneladas
%
Santa Cruz
Chuquisaca
Cochabamba
La Paz
Tarija
Beni
Pando 30.000
7.000
3.800
2.800
2.800
400
200 63.8
14,9
8.1
6
6
0,8
0,4
Total 47.000 100
Fuente: Jorge Pando Gutiérrez, Bolivia y el Mundo, Tomo II, La
Paz, 1947, p. 211

En el caso del departamento de La Paz, en una evaluación provincia por provincia, en los artículos del homenaje al IV Centenario, constatamos que las zonas más importantes de producción de azúcar eran:
Inquisivi (Circuata, Cajuata, la hacienda Cañamina y otras), Muñecas (Camata, Aucapata, Iskanwaya), Larecaja (Mapiri, Tipuani, Guanay, Challana, la fabrica de Alcoholes de caña Chiliza), Caupolican (Apolo, Haciendas Piliapo, Puerto Tuiche, en el curso del río Machariapo y aledaños), Sud Yungas (Irupana, La hacienda La Plazuela de donde se sacaba 5000 litros de alcohol al año) Iturralde (Ixiamas) .
La producción de azúcar refinada en baja escala sólo abastecía ha las micro regiones, constituyéndose el alcohol en la fuente de ingresos de los productores, en las tres primeras décadas del siglo XX, experimenta procesos importantes, que abordaremos más adelante.
En la provincia Inquisivi, el caso de La Hacienda Cañamina es relevante. En los años veinte un experto norteamericano J. Wannag fue contratado para realizar una evaluación de las características de la propiedad, el informe de este consultor extranjero daba a conocer que en ella se estaba produciendo 60 latas quincenales de 96 grados y que tenía capacidad para producir el doble, fruto de la explotación de 130 hectáreas
En la década del 40, la producción de alcohol, había sustituido a la producción de azúcar definitivamente, quedando atrás la posibilidad de volverse a constituir en un ingenio azucarero. En 1948 Antonio Fuentes presentaba un cuadro de producción de alcohol en los yungas de Inquisivi donde Cañamina mantenía la primicia en niveles de producción de alcohol, por lo menos en la zona; habiéndose conservado su potencialidad productiva pese a estar sometida a los avatares de la guerra del Chaco (1932 - 1935) que la afectaron de manera directa por constituirse en propiedad del Banco Central de Bolivia sometida a los designios de la cosa pública.
CUADRO III
CENTROS DE PRODUCCIÓN DE ALCOHOL EN LOS YUNGAS DE INQUISIVI Y ALREDEDORES 1948
DESTILERIAS PRODUCCIÓN ANUAL DE CAÑA
QQ PRODUCTOS DERIVADOS VALOR APROXIMADO Bs.
S.A.Industrial Cañamina
Hacienda Munaypata
Hacienda Moxacoca
Hacienda Pampagrande
San Jacinto
La Vega
33.000
18.500

3.100
1.000

1.300
900
Alcohol 40º grados


Aguardiente
1650.000
950.000

155.000
20.000

26.000
18.000
Fuente: Homenaje al IV Centenario de La Paz, 1948 T III, p.456

En Sud y Nor yungas también existía producción de alcohol, estadísticas elaboradas por la aduana de la coca, nos muestran que en esta zona en 1946 el volumen de alcohol que salía por concepto de comercialización alcanzaba, a 2.296 litros , atribuyéndole solamente la salida de 20 litros en 1946 a la provincia Inquisivi. Dato errado puesto que en Chulumani como en Irupana la producción era casi nula por estar a una altura m.s.n.m. desfavorable a la explotación de la caña de azúcar. Este dato equivocado se puede explicar, por que está tomado de una de las receptorías de la aduana de la coca instalada en Irupana por donde necesariamente salía la producción de alcohol de los yungas de inquisivi. En la misma estadística se muestra como zona de importancia en la producción del alcohol en La Paz a la provincia Loayza, es decir, (Luribay, Caracato, Sapahachi) con una producción de 5.391 litros
Aquí es necesario hacer una precisión, la producción de alcohol de caña de azúcar se da en zonas de vega - yunga y en el trópico, la producción tradicional de los valles de Luribay desde la época colonial fueron el vino y el singani (Pisco), elaborados fundamentalmente en base a uva, mientras que en la hacienda Cañamina, la base era la caña de azúcar y sus derivados. El azúcar tenía similar circuito al de la coca, era principalmente de consumo micro regional y regional. Su distribución tenía dos canales, salir por Irupana hacia la Paz y por Eucaliptus hacia Oruro en el recorrido se consideraba a las comunidades de Altura.
Santa Cruz
Fue recién en la década del 40 del siglo XX que la producción azucarera en Bolivia experimentó una recuperación de alcances importantes. El principal centro de producción azucarera, fue el departamento de Santa Cruz de la Sierra. Una de sus primeras experiencias se desarrollo en la hacienda “La Esperanza “ubicada en la provincia Warnes a 60 km. de la capital oriental.
Los pequeños ingenios azucareros tradicionales recibieron un empuje de grandes dimensiones las próximas décadas, a raíz de las recomendaciones realizadas por la misión económica norteamericana presidida por Mervin Bohan, que planteaba al gobierno boliviano orientar su política de desarrollo capitalista del agro con la marcha hacia el oriente, para impulsar la explotación petrolera y agricultura tropical, política que se efectivizó con el triunfo de la revolución de 1952.
El “Plan Bohan” se implementó a través del fortalecimiento de la Corporación Boliviana de Fomento (CBF) creada en los años 40 y que dio un empuje importante a la industrialización del azúcar a gran escala con la creación de los ingenios azucareros en el siguiente orden:
La Esperanza 1949
La Bélgica 1952
Guabirá 1956
San Aurelio 1957

El servicio Agrícola Interamericano (SAI), Agencia Gubernamental de los Estados Unidos empezó a operar en Bolivia en 1947, recibió un nuevo impulso a partir de 1954. Del SAI dependía un pool de maquinaria pesada que se instaló en Santa Cruz, y cuyas topadoras, tractores y moto niveladoras, eran arrendadas a los nuevos agricultores
Pero esta historia de despegue económico, que hoy vive un auge irrebatible, no hubiese sido posible sin el trabajo titánico y emprendedor de los precursores de la agroindustria en los distintos rincones de nuestra patria a quienes les rendimos nuestro tributo por luchar por un país viable pese a las condiciones geográficas, económicas y sociales adversas.
CONCLUSIONES
La historia económica de la producción de azúcar y alcohol de caña en nuestro país, todavía está por escribirse, este artículo inicial pretende abrir el camino para nuevas investigaciones. Sin embargo, en base a las fuentes consultadas, podemos evidenciar que en el mercado interno, en las economías locales, la presencia de este producto gozó de importancia, pues no todos pudieron acceder fácilmente a productos importados.
En algunos casos, como lo señalamos, en el siglo XIX, se intentó mecanizar los procesos productivos, pasando de la producción casera artesanal a la producción agroindustrial, los casos de Cañamina o Caraparí son emblemáticos, habiéndose enfrentado a la competencia extranjera de azúcar peruana o argentina. Es recién en la mitad del siglo XX que de la producción artesanal del trapiche y del alambique se pasa a la producción, de las moliendas industriales y procesos de cristalización de la azúcar blanca en la emergente agroindustria cruceña. Los orígenes de la agroindustria azucarera están allá donde se desarrollaron estos intentos de progreso, avasallados por la competencia desatada por el libre mercado en el proceso liberal de modernización.
FUENTES
ALP. Expedientes de la prefectura de La Paz.
ALP. Padrones y Revistas de La Paz
A.SAGIC. Correspondencia
Aduana de la Coca. Estadísticas agrícolas 1947.

BIBLIOGRAFÍA
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CRUZ Castro, Rosso. Santa Cruz: Rigidez a la expansión cañera, Tesis de licenciatura, Universidad Gabriel René Moreno, inédito.
DALENCE, José María. Bosquejo Estadístico de Bolivia, ed. universitaria-UMSA, La Paz 1975.
FERNANDEZ, Ramiro. Cañamina: La historia de una hacienda de los yungas de Inquisivi (Siglo XIX-XX), Tesis de Licenciatura, inédita. UMSA.
HONORABLE MUNICIPALIDAD DE LA PAZ, La vida y obra del Mariscal Andrés de Santa Cruz, 3 Tomos, ed, HMLP, La Paz, 1976.
IBARGÜEN, Juan José. Cañamina a la consideración de los industriales, La Paz, 1902
LANGER, Erick. Mano de obra campesina en Cinti 1880-1930, en: Historia Boliviana, III/1, Cochabamba. 1983
PANDO G., Jorge. Bolivia y el Mundo, Tomo II, La Paz ,1947.
PAREDES, Rigoberto, La provincia Inquisivi, Estudios Geográficas, Talleres Ti.Li. de J.M. Gamarra, La Paz, 1906
ROCA, José Luís, Economía y Sociedad en el Oriente Boliviano, (Siglos XVI-XX), Cotas, Santa Cruz. 2001
VAZQUEZ Machicado, H. y VAZQUEZ Machicado, José. Obras Completas, 7 Tomos, Ed. Don Bosco, La Paz, 1988.
RODRIGUEZ Gustavo, “Acumulación originaria, Capitalismo y Agricultura precapitalista en Bolivia (1870-1885) en: Avances 2, La Paz, 1978. pp. 119-143.

miércoles, 10 de marzo de 2010

DESCOLONIZACIÓN DEL QUEHACER

Ramiro Fernández Quisbert[1]

En estos días, de “ celebración del bicentenario de nuestra libertad”, mucha tinta se ha gastado en interpretar los acontecimientos de 1809, la gesta libertaria, disparando por distintas direcciones, desde distintas perspectivas teóricas, esto al parece ha ayudado a complejizar más la comprensión de lo que realmente sucedió.

Se habló de Murillo héroe, de Murillo asesino, de Murillo traidor, en fin de 200 años de libertad, de 200 años de opresión, de Tupac Katari, Bartolina Sisa, reales héroes de la independencia, lo que nos trajo mucha confusión, demostrándonos, que tanto hoy, como ayer, no nos ponemos de acuerdo. Que nuestra diversidad fue y es un elemento con el que tenemos que convivir todo el tiempo.

Para el consuelo de todos no somos la única sociedad con estos problemas, sino, una de tantas. Es que la lectura de las sociedades pasadas ó presentes, responden a cosmovisiones, a intereses políticos, a paradigmas teóricos, a prejuicios a criterios personales. y esto es insalvable. Tal parece que no nos vamos a convencer entre moros, indígenas y cristianos, por el momento, por razones de reflexión quiero hablar del proceso de descolonización del quehacer historiográfico en Bolivia.
Como se darán cuenta ya partí con una hipótesis de trabajo “En Bolivia el quehacer historiográfico responde a visiones colonizadas” .
Desde la filosofía de la historia, la teoría de la historia, la misma metodología de investigación, la identificación de problemas de investigación y hasta el financiamiento de la tarea investigativa esta intermediada por una visión eurocentrica y/o occidental. Vamos a identificar, por el momento tres líneas de interpretación de la historia que ha estado vigente en estos últimos años.
HISTORIA POSITIVISTA-DOCUMENTALISTA
Una línea tradicional, que con matices y más o menos ingredientes se enmarca en la historia narrativa, positivista-documentalista, con temáticas socieconómicas tipo escuela de los Annales, en muchos casos pro hispanista, estos últimos 30 años, representada por la academia de la historia, la carrera de historia de la UMSA, la sociedad de la historia, que como tema central pretende resaltar el encuentro cultural entre indios y blancos y hoy priorizando el Mestizaje, cultural, biológico-racial, económico y sociopolítico.
En 1998, Fernando Cajías haciendo un balance del avance de la historiografía en Bolivia, mencionaba que en estos últimos tiempos se estaba realizando una historia científica, desde la incursión de Alberto Crespo, Vázquez Machicado, Gunnar Mendoza, y consecuencia de ello fue la apertura de perspectivas de análisis en la historigrafía, abandonando la visión política se centró en la aspectos socioeconómicos, tipo escuela los annales, la etnohistoria, Murra, Waldemar Espinoza, o la línea marxista de Sempat Assadourian, etnohistoria e historia regional, así se abordaron temas de historia de indígenas, la historia de las oligarquías, la historia de las mentalidades, la historia de las mujeres. En la mayoría de los casos esta apertura temática, no llegó acompañada de nuevas teorías, sino se enmarco en la sola compulsa de documentos, con total falta de reflexión crítica y concentrándose en la recopilación de fuentes documentales, elaborando monografías descriptivas, sin interpretación básica, siguiendo sospechas e hipótesis de marcos categoriales extraños, venidos de los llamados bolivianistas, americanistas, que no tienen la culpa de nuestro bobarysmo, nuestra manía de imitar, pero que desde luego son parte de un aparato, una infraestructura mundial de investigación, que en muchos casos nos impone líneas de investigación, temáticas y hasta metodologías, pues tienen el sartén por el mango, la gallina de los huevos de oro, que pone huevos para grupos concretos, vacas consagradas y no en concursos democráticos pese al proceso de cambio y la pretensión de construir un Estado Plurinacional, que en sus políticas en cuanto a historia e historiadores se refiere, es puro discurso, no tiene equipos de historiadores, investigadores para debatir sobre el Mar, ni sobre el Silala, sino improvisados “analistas políticos”, sin formación en investigación histórica en relaciones internacionales, en síntesis no tiene políticas sobre esta materia, no debemos negar, que se ha avanzado algo, pero ese afán de encasillar esa historiografía a un trabajo de elites intelectuales le ha restado mucho de su esencia.

LÍNEA CRÍTICA-TEÓRICA NEOMARXISTAS –POSMODERNISTA
Una línea crítica-teórica, muy vinculada a procesos de reflexión filosófica representada, por teóricos neomarxistas, influidos por la Filosofía de la Liberación, y los problemas del presente propiciada más bien por sociólogos y politólogos, como Tonni Negri, E. Dussel, Zemelman en el caso de los extranjeros y R. Prada, Juan José Baustista, Luis Tapia, Alvaro García Linera, en el caso de los nacionales. La dialéctica. Filosofía y ciencia social, filosofía e historia. colonialidad y Descolonización, son algunas de la temáticas que suelen abordar.

En la mayoría de los casos, quienes se hallan embarcados en esta línea de praxis investigativa, no son historiadores de profesión, no son muy amigos de las fuentes primarias y los documentos, sino más bien de la especulación teórica, pocos de ellos habrán liado, con el sopor del papel húmedo, con el polvo de los muertos o el moho putrefacto de los tiempos, no conocen a los bichos de archivo y bibliófilos, o al gran Totum ídolo del archivo de la Paz, obtienen sus datos de dos fuentes principales, los libros de los historiadores y algunas encuestas del INE, o finalmente hacen sus propias encuestas como fuentes primarias. Y su segunda fuente, son los escritos teóricos desde Sócrates-hasta Toni Negri o Dussel, Zemelman, los últimos teóricos que impactan en este proceso de cambio, aunque ellos, devienen desde los años 70, en estas correrías revolucionarias y liberadoras, planteado la “descolonización”. abordan temáticas de historia y descolonización, en sus reflexiones nos cuentan que para ellos Marx no a muerto, como pretendieron hacer creer los Fujuyamistas neoliberales, internos y externos, según ellos Marx estaba de parranda y ahora ha vuelto con más fuerza en la crítica a este capitalismo salvaje, que en estos nuevos procesos debemos leer mejor a Marx, al joven y al viejo, que no habían leído bien en los años 70, que él no era materialista, como decía la academia de la URSS, los Stalinistas y Trostkistas, que según los escritos encontrados, Marx podía entender a las sociedades como la nuestra llena de mitos, espiritualidades.

Nos descolonizaremos leyendo a Juan José Bautista desde la perspectiva de un nuevo Marco Categorial, desarrollado por Hinkelamerk, la filosofía de la liberación, superando la hipótesis de René Zavaleta Mercado sobre la incognocibilidad de la sociedad abigarrada boliviana, en momentos de equilibrio y si más bien, en sus procesos de aguda crisis donde se manifiestas los fenómenos latentes subterráneamente. La historia dialéctica, una nueva lectura de Hegel, superando esas visiones críticas de Apel, Habermas, desde el punto de vista de la ética, moral, con una nueva perspectiva. Tomemos como ejemplo lo que dice de la historia Raúl Prada, “es una articulación un mundo de relaciones, pero no cualquier relación, sino de procesos sociales”. la teoría del Ayllu,.como centro. En suma, recogiendo los cambios de paradigmas teóricos, para leer nuestra historia

UNA LÍNEA HISTÓRICA INDIANISTA REINVINDICACIONISTA
Una línea histórica indianista reinvindicacionista, que no se salva de la influencia europea de la etnohistoria y del propio marxismo, aunque reniega de él, tiene sus bases en la recuperación del pensamiento de Fausto Reynaga, hace prevalecer, una cosmovisión, indianista, desde la perspectiva ancestral, reinvindicada, por la Universidad Tawantinsuyu, la carrera de historia, pero además por Carlos Ponce, Carlos Mamani, Roberto Choque, Germán Choquehuanca, el THOA, que aun busca su fuente teórica de construcción, romper el pensamiento occidental, debatiendo hoy temas sobre la invasión, la Colonialidad y Descolonización.
Ya en su libro, “Socrates y yo”, Fausto Reynaga, había echado las bases de una visión anticolonial, anti q’ara, criticando no solo a la filosofía occidental, sino a la cultura occidental en su conjunto, con el tiempo los kataristas y otros profesionales, han ido impulsando una nueva línea de lectura de la historia, una historia reinvindicacionista, una historia que nos plantea, una cosmovisión, una manera de ver el mundo, el pensamiento andino, la filosofía andina, la llamaría Esterman, esta manera de ver holística, esta manera de ver el tiempo circular. Pero pese a todas estas líneas de reflexión, aun no puede construir su propio marco categorial, aunque el debate sobre el Pacha, la dualidad, la reciprocidad y la complemantaridad, aun no a cuajado en una nueva concepción de la historia, deteniéndose en una historia reinvindicacionista.
Silvia Rivera Cusicanqui y Carlos Mamani, han aportado mucho con la historia oral para un pensamiento descolonizador de la historia. Germán Choquehuanca, habla de una nueva corriente historiográfica, que parte de la visión nueva que debe enfrentar al pensamiento occidental. Roberto Choque le da mucho valor al uso de la documentación y en muchos casos no se supera la visión positivista de la historia, pues en su pugna con la historia oficial, negada por Carlos Mesa, en muchos casos, solo en lugar de héroes blancos los remplazan con héroes indígenas y no hay un cambio de concepción e interpretación de la historia.

Estas tres líneas de interpretación de la historia, aunque lo nieguen, no logran hacer lo que predican, la descolonización, no logran romper con los marcos categoriales al decir de Bautista occidentales, así el propio quehacer historiagráfico en Bolivia sigue en los marcos de la colonialidad occidental,


¿Cómo descolonizar el Quehacer Historiográfico?, esta es la pregunta que debemos hacernos permanentemente los que abrazamos el oficio de historiadores, echado tan de menos en nuestra sociedad actual.
Es importante que la investigación histórica siga nuevos rumbos o nuevos derroteros.
Si vemos,
- Identificar prioridades en la investigación histórica,
- Hacer a la historiografía un instrumento útil para el cambio vinculando su proceso investigativo a proyectos sociales
- Desarrollar un encuentro entre pragmático-documentalistas y osados teóricos, que puede ser un proceso saludable
- abandonar la sola historia de hora cívica.
- Promover desde el Estado la Investigación histórica con impacto social desarrollando procesos de investigación acción, Historia Oral, historia de los pueblos y las comunidades como una manera de canalizar la construcción de identidades sólidas
-
BIBLIOGRAFIA
Mesa, Carlos. “Se topo con la historia señor presidente”, en: La Razón, La Paz 2009.
Rivera Silvia “El potencial epistemológico y teórico de la historia oral; de la lógica instrumental a la descolonización de la historia” en: Temas Sociales 11, La Paz,
Mamani, Carlos, historia oral,
Arze Aguirre, René. “Problemas teóricos y metodológicos de la historia oral”. en: Temas Sociales 11, La Paz,
Estermann, Josef. Filosofía Andina. Sabiduría Indígena Para un mundo nuevo, Teología y filosófia andinas1, La Paz 2006.
Dussel, Enrique. Marx y la Modernidad, Conferencias en la Paz, abrelosojos, La Paz 2008.
Prada, Raúl. Genealogía del Poder, Pisteuma, La Paz 2006.
Negri, Toni y otros, Imperio, Multitud y Sociedad Abigarrada, Conferencias en Bolivia. La Paz 2007.
[1] El autor es historiador de profesión, esta ponencia fue presentada en la Reunión Anual de Etnología 2009., en el debate sobre el bicentenario del grito libertario de 1809¿200 años, somos libres?.

viernes, 5 de febrero de 2010

EL NUEVO AÑO/LA NUEVA DECADA

El primer mes del año 2010, se fue muy rápido. Ahora se inicia in nuevo mes y nosotros iniciamos actividad académica, para este año existen proyectos muy interesantes, el primero es intensificar actividades para que la sociedad reconozca al profesional de la historia, con la nueva forma estatal en Bolivia, quiza lo logremos, aunque los políticos están preocupados en vengarse, hacerse del poder y algunos de llenarse los bolsillos más rapidamente. Nosotros este año buscaremos mayor relacionamiento con los historiadores a nivel internacional, es más ya erstamos preparando una gran lista de historiadores latinoamericanos, para lograr una red mayor con conexiones en cada uno de nuestros paises. Además uno de nuestros planes es abrir este blogs a la participación de personas dedicadas a la investigación histórica, a las personas que lean este blogs les invitamos a contactarse con nosotros para intercambiar experincias académicas, buen año de trabajo.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

INAUGURACIÓN DE LA BIBLIOTECA JOSE SANTOS VARGAS EN EL PUEBLO DE MOHOZA PROVINCIA INQUISIVI

El 21 de Noviembre, una delegación de la carrera de Sociología dirigida por el historiador Ramiro Fernández Quisbert, llegó a Mohoza con el objetivo de inagurar la nueva biblioteca del pueblo de Mohoza, la biblioteca "José Santos Vargas", las autoridades, Secretario General Carlos Rojas del sindicato campesino de la localidad, el corregidor Julian Castillo y demás autoridades y población en general, se sintieron muy emocionados por la puesta en marcha de este proyecto que nació en la universidad de el Alto UPEA, en la carrera de sociología a instancias de la materia historia indígena1, donde se estudió la importancia histórica de esta región en la época prehispánica, en la lucha anticolonial y desde luego en la e´poca de la independencia, al converirse en el centro de operacione de la guerrilla de Inquisivi y Ayopaya, liderizada por jefes criollos, mestizos e indigenas, todo este proceso de más de 12 años es narrado por José Santos Vargas, que además es el Tambor mayor de las montoneras rebeldes, hasta convertirse en su último comandante. Mohoza centro de operaciones, será de gran importancia estrtegica para la lucha de la independencia, además de los sucesos de 1899, en la que los indígenas mostraron sus afanes de independencia política y busqueda objetiva de un nuevo horizonte de construcción social rompiendo con la sociedad republicana que los excluia, al violentar la alianza con los liberarles establecida por el Zarate Willka, y atacando a su escuadron Pando, hasta aniquilar a sus efectivos, esta movilización dirigida por el cacique Lorenzo Ramirez y luego el celebre proceso de Mohoza que solo sirvió para exhacerbar el darwinismo social de las elites criolllo mestiza, en homenaje a esta rica historia es que estudiantes de socilogía y su docente, comenmzaron a ralizar esta labor que busca, iniciar un proceso de verdadera descolonización del quehacer historiografico, abandonando la investigación de gabinete solamente, para encarar procesos de investigación de campo que permita la participación de los descendientes de los actores buscando nuevos significados en la historia para impulsar su nuevo caminar en la construcción de alternativas de vida y desarrollo para sus poblaciones presentes. En la campaña emprendida para recolectar libros se tuvi apoyo de instituciones y de personas, los mismos alumnos dieron un aporte muy significativo, además de todo el entusiasmo y empuje que le dieron a la actividad

PONENCIA PRESENTADA EN LA REUNIÓN ANUAL DE ETNOLOGIA 2009

DESCOLONIZACIÓN DEL QUEHACER
HISTORIOGRÁFICO EN BOLIVIA
Ramiro Fernández Quisbert[1]

En estos días, de “ celebración del bicentenario de nuestra libertad”, mucha tinta se ha gastado en interpretar los acontecimientos de 1809, la gesta libertaria, disparando por distintas direcciones, desde distintas perspectivas teóricas, esto al parece ha ayudado a complejizar más la comprensión de lo que realmente sucedió.

Se habló de Murillo héroe, de Murillo asesino, de Murillo traidor, en fin de 200 años de libertad, de 200 años de opresión, de Tupac Katari, Bartolina Sisa, reales héroes de la independencia, lo que nos trajo mucha confusión, demostrándonos, que tanto hoy, como ayer, no nos ponemos de acuerdo. Que nuestra diversidad fue y es un elemento con el que tenemos que convivir todo el tiempo.

Para el consuelo de todos no somos la única sociedad con estos problemas, sino, una de tantas. Es que la lectura de las sociedades pasadas ó presentes, responden a cosmovisiones, a intereses políticos, a paradigmas teóricos, a prejuicios a criterios personales. y esto es insalvable. Tal parece que no nos vamos a convencer entre moros, indígenas y cristianos, por el momento, por razones de reflexión quiero hablar del proceso de descolonización del quehacer historiográfico en Bolivia.
Como se darán cuenta ya partí con una hipótesis de trabajo “En Bolivia el quehacer historiográfico responde a visiones colonizadas” .
Desde la filosofía de la historia, la teoría de la historia, la misma metodología de investigación, la identificación de problemas de investigación y hasta el financiamiento de la tarea investigativa esta intermediada por una visión eurocentrica y/o occidental. Vamos a identificar, por el momento tres líneas de interpretación de la historia que ha estado vigente en estos últimos años.
HISTORIA POSITIVISTA-DOCUMENTALISTA
Una línea tradicional, que con matices y más o menos ingredientes se enmarca en la historia narrativa, positivista-documentalista, con temáticas socieconómicas tipo escuela de los Annales, en muchos casos pro hispanista, estos últimos 30 años, representada por la academia de la historia, la carrera de historia de la UMSA, la sociedad de la historia, que como tema central pretende resaltar el encuentro cultural entre indios y blancos y hoy priorizando el Mestizaje, cultural, biológico-racial, económico y sociopolítico.
En 1998, Fernando Cajías haciendo un balance del avance de la historiografía en Bolivia, mencionaba que en estos últimos tiempos se estaba realizando una historia científica, desde la incursión de Alberto Crespo, Vázquez Machicado, Gunnar Mendoza, y consecuencia de ello fue la apertura de perspectivas de análisis en la historigrafía, abandonando la visión política se centró en la aspectos socioeconómicos, tipo escuela los annales, la etnohistoria, Murra, Waldemar Espinoza, o la línea marxista de Sempat Assadourian, etnohistoria e historia regional, así se abordaron temas de historia de indígenas, la historia de las oligarquías, la historia de las mentalidades, la historia de las mujeres. En la mayoría de los casos esta apertura temática, no llegó acompañada de nuevas teorías, sino se enmarco en la sola compulsa de documentos, con total falta de reflexión crítica y concentrándose en la recopilación de fuentes documentales, elaborando monografías descriptivas, sin interpretación básica, siguiendo sospechas e hipótesis de marcos categoriales extraños, venidos de los llamados bolivianistas, americanistas, que no tienen la culpa de nuestro bobarysmo, nuestra manía de imitar, pero que desde luego son parte de un aparato, una infraestructura mundial de investigación, que en muchos casos nos impone líneas de investigación, temáticas y hasta metodologías, pues tienen el sartén por el mango, la gallina de los huevos de oro, que pone huevos para grupos concretos, vacas consagradas y no en concursos democráticos pese al proceso de cambio y la pretensión de construir un Estado Plurinacional, que en sus políticas en cuanto a historia e historiadores se refiere, es puro discurso, no tiene equipos de historiadores, investigadores para debatir sobre el Mar, ni sobre el Silala, sino improvisados “analistas políticos”, sin formación en investigación histórica en relaciones internacionales, en síntesis no tiene políticas sobre esta materia, no debemos negar, que se ha avanzado algo, pero ese afán de encasillar esa historiografía a un trabajo de elites intelectuales le ha restado mucho de su esencia.

LÍNEA CRÍTICA-TEÓRICA NEOMARXISTAS –POSMODERNISTA
Una línea crítica-teórica, muy vinculada a procesos de reflexión filosófica representada, por teóricos neomarxistas, influidos por la Filosofía de la Liberación, y los problemas del presente propiciada más bien por sociólogos y politólogos, como Tonni Negri, E. Dussel, Zemelman en el caso de los extranjeros y R. Prada, Juan José Baustista, Luis Tapia, Alvaro García Linera, en el caso de los nacionales. La dialéctica. Filosofía y ciencia social, filosofía e historia. colonialidad y Descolonización, son algunas de la temáticas que suelen abordar.

En la mayoría de los casos, quienes se hallan embarcados en esta línea de praxis investigativa, no son historiadores de profesión, no son muy amigos de las fuentes primarias y los documentos, sino más bien de la especulación teórica, pocos de ellos habrán liado, con el sopor del papel húmedo, con el polvo de los muertos o el moho putrefacto de los tiempos, no conocen a los bichos de archivo y bibliófilos, o al gran Totum ídolo del archivo de la Paz, obtienen sus datos de dos fuentes principales, los libros de los historiadores y algunas encuestas del INE, o finalmente hacen sus propias encuestas como fuentes primarias. Y su segunda fuente, son los escritos teóricos desde Sócrates-hasta Toni Negri o Dussel, Zemelman, los últimos teóricos que impactan en este proceso de cambio, aunque ellos, devienen desde los años 70, en estas correrías revolucionarias y liberadoras, planteado la “descolonización”. abordan temáticas de historia y descolonización, en sus reflexiones nos cuentan que para ellos Marx no a muerto, como pretendieron hacer creer los Fujuyamistas neoliberales, internos y externos, según ellos Marx estaba de parranda y ahora ha vuelto con más fuerza en la crítica a este capitalismo salvaje, que en estos nuevos procesos debemos leer mejor a Marx, al joven y al viejo, que no habían leído bien en los años 70, que él no era materialista, como decía la academia de la URSS, los Stalinistas y Trostkistas, que según los escritos encontrados, Marx podía entender a las sociedades como la nuestra llena de mitos, espiritualidades.

Nos descolonizaremos leyendo a Juan José Bautista desde la perspectiva de un nuevo Marco Categorial, desarrollado por Hinkelamerk, la filosofía de la liberación, superando la hipótesis de René Zavaleta Mercado sobre la incognocibilidad de la sociedad abigarrada boliviana, en momentos de equilibrio y si más bien, en sus procesos de aguda crisis donde se manifiestas los fenómenos latentes subterráneamente. La historia dialéctica, una nueva lectura de Hegel, superando esas visiones críticas de Apel, Habermas, desde el punto de vista de la ética, moral, con una nueva perspectiva. Tomemos como ejemplo lo que dice de la historia Raúl Prada, “es una articulación un mundo de relaciones, pero no cualquier relación, sino de procesos sociales”. la teoría del Ayllu,.como centro. En suma, recogiendo los cambios de paradigmas teóricos, para leer nuestra historia

UNA LÍNEA HISTÓRICA INDIANISTA REINVINDICACIONISTA
Una línea histórica indianista reinvindicacionista, que no se salva de la influencia europea de la etnohistoria y del propio marxismo, aunque reniega de él, tiene sus bases en la recuperación del pensamiento de Fausto Reynaga, hace prevalecer, una cosmovisión, indianista, desde la perspectiva ancestral, reinvindicada, por la Universidad Tawantinsuyu, la carrera de historia, pero además por Carlos Ponce, Carlos Mamani, Roberto Choque, Germán Choquehuanca, el THOA, que aun busca su fuente teórica de construcción, romper el pensamiento occidental, debatiendo hoy temas sobre la invasión, la Colonialidad y Descolonización.
Ya en su libro, “Socrates y yo”, Fausto Reynaga, había echado las bases de una visión anticolonial, anti q’ara, criticando no solo a la filosofía occidental, sino a la cultura occidental en su conjunto, con el tiempo los kataristas y otros profesionales, han ido impulsando una nueva línea de lectura de la historia, una historia reinvindicacionista, una historia que nos plantea, una cosmovisión, una manera de ver el mundo, el pensamiento andino, la filosofía andina, la llamaría Esterman, esta manera de ver holística, esta manera de ver el tiempo circular. Pero pese a todas estas líneas de reflexión, aun no puede construir su propio marco categorial, aunque el debate sobre el Pacha, la dualidad, la reciprocidad y la complemantaridad, aun no a cuajado en una nueva concepción de la historia, deteniéndose en una historia reinvindicacionista.
Silvia Rivera Cusicanqui y Carlos Mamani, han aportado mucho con la historia oral para un pensamiento descolonizador de la historia. Germán Choquehuanca, habla de una nueva corriente historiográfica, que parte de la visión nueva que debe enfrentar al pensamiento occidental. Roberto Choque le da mucho valor al uso de la documentación y en muchos casos no se supera la visión positivista de la historia, pues en su pugna con la historia oficial, negada por Carlos Mesa, en muchos casos, solo en lugar de héroes blancos los remplazan con héroes indígenas y no hay un cambio de concepción e interpretación de la historia.

Estas tres líneas de interpretación de la historia, aunque lo nieguen, no logran hacer lo que predican, la descolonización, no logran romper con los marcos categoriales al decir de Bautista occidentales, así el propio quehacer historiagráfico en Bolivia sigue en los marcos de la colonialidad occidental,


¿Cómo descolonizar el Quehacer Historiográfico?, esta es la pregunta que debemos hacernos permanentemente los que abrazamos el oficio de historiadores, echado tan de menos en nuestra sociedad actual.
Es importante que la investigación histórica siga nuevos rumbos o nuevos derroteros.
Si vemos,
- Identificar prioridades en la investigación histórica,
- Hacer a la historiografía un instrumento útil para el cambio vinculando su proceso investigativo a proyectos sociales
- Desarrollar un encuentro entre pragmático-documentalistas y osados teóricos, que puede ser un proceso saludable
- abandonar la sola historia de hora cívica.
- Promover desde el Estado la Investigación histórica con impacto social desarrollando procesos de investigación acción, Historia Oral, historia de los pueblos y las comunidades como una manera de canalizar la construcción de identidades sólidas
-
BIBLIOGRAFIA
Mesa, Carlos. “Se topo con la historia señor presidente”, en: La Razón, La Paz 2009.
Rivera Silvia “El potencial epistemológico y teórico de la historia oral; de la lógica instrumental a la descolonización de la historia” en: Temas Sociales 11, La Paz,
Mamani, Carlos, historia oral,
Arze Aguirre, René. “Problemas teóricos y metodológicos de la historia oral”. en: Temas Sociales 11, La Paz,
Estermann, Josef. Filosofía Andina. Sabiduría Indígena Para un mundo nuevo, Teología y filosófia andinas1, La Paz 2006.
Dussel, Enrique. Marx y la Modernidad, Conferencias en la Paz, abrelosojos, La Paz 2008.
Prada, Raúl. Genealogía del Poder, Pisteuma, La Paz 2006.
Negri, Toni y otros, Imperio, Multitud y Sociedad Abigarrada, Conferencias en Bolivia. La Paz 2007.
[1] El autor es historiador de profesión, esta ponencia fue presentada en la Reunión Anual de Etnología 2009., en el debate sobre el bicentenario del grito libertario de 1809¿200 años, somos libres?.

jueves, 5 de noviembre de 2009

SOCIOLOGIA DE LA UPEA EN VIAJE DE ESTUDIOS A MOHOZA

El día 21 de Noviembre, los estudiantes de Sociología de la UPEA viajan a la localidad de Mohoza provincia Inquisivi del departamento de la Paz Bolivia a inaugurar la Biblioteca José Santos Vargas, este proyecto se realizó conjuntamente entre el sindicato de indigenas-campesinos de Mohoza y la Carrera de Sociología, en una interacción de la Universidad-comunidades, en busca de recuperar la historia y encarar proyectos presentes y futuros para mejorar la situación intergral de la niñez y la juventud de este lugar histórico donde se desarrolló la guerrilla de la independencia de Inqusivi y Ayopaya, además de la lucha por la liberación indígena en el proceso de la guerra federal.

jueves, 15 de octubre de 2009

LA CARRERA DE HISTORIA DE LA UNIVERSIDAD INDIGENA TAWANTINSUYU ORGANIZA

REENCUENTRO CON LOS ANCESTROS DEL
ABYAYALA
PROGRAMA
W’ATA DE AGRADECIMIENTO A LA PACHAMAMA
Moderador: Lic. Ramiro Fernández Quisbert (Director de la Carrera de Historia de la UTA)
1. PALABRAS DE BIENVENIDA del:
INKA HUSCAR CHOQUEHUANCA (RESPONSABLE LEGAL UTA)
2. “CHAKANA AYWIRI” EN EL MARCO DEL AMAUTISMO
EXPONE: Lic. Esteban Quispe Churqui, Filósofo Aymara y Amaut’a (Carrera de Teología Andina)
3. LAS LUCHAS DE LA NACIÓN KUNA (PANAMA)
EXPONE: Briseida Iglesias (Dirigente Indígena KUNA)
4. TIERRA ESPIRITUAL UN PROYECTO PARA REENCONTARSE CON LOS ANCESTROS
EXPONE: Representante del proyecto
5. ¿LA DESCOLONIZACIÓN UN PROYECTO O UNA REALIDAD?
EXPONE: Roberto Choque Canqui (Viceministro de Descolonización)
6. APTHAPI
7. OBRA DE TEATRO
PRESENTA : GORI GORI KUNA DE Panama
8. PRESENTACIÓN Musical, Canta Adolfo Manzaneda,
FECHA: SABADO 17 DE OCTUBRE HRS. 11:00-13:00
LUGAR: AUDITORIO DE LA UNIVERSIDAD INDIGENA TAWANTINSUYU (UTA)
CALLE 10/CANCHA MARACANA/VILLA DOLORES