De próxima publicación: "La derrota de los intelectuales indigenas en el proceso de cambio en Bolivia" el artículo de mi autoria "La emergencia de los intelectuales indígenas en Bolivia parte I ", leido con atención por algunos lectores, me obliga a escribir la parte II que complementa dichas reflexiones a 6 años de la "consolidación" del Estado Plurinacional de Bolivia, donde el movimiento indígena es "principal protagonista", habiendo logrado subir al gobierno al primer presidente indígena en Bolivia. Donde ensayaremos dar respuesta a estas interrogantes: ¿Cuál ha sido el aporte de los intelectuales indígenas al proceso? ¿Cuál fue su participación en instancias de poder?¿que accionar político tienen hoy para consolidar su presencia en la lucha por el poder?. Esten atentos amigos, con visturí diseccionaremos a los instelectuales indígenas que emergieron como respuesta a la discriminación y marginamiento de las posiciones de izquierda y obrerista, analizando, si lograron sus objetivos, se desviaron o acertaron en sus planteamientos, que posición ocupan hoy en relación a los izquieradistas en el gobierno y fuera del gobierno, esta mirada crítica, la haremos desde la historia, tomando en considertación su proceso de desarrollo y los factores que influyeron para su actual situación.
El blogs tiene el objetivo de hacer conocer mi trabajo como investigador, actividades académicas a nivel de Bolivia, así como internacionalmente, pero además de vincularme a grupos de discusión sobre la realidad política, económica y desde luego sociocultural a nivel internacional
martes, 5 de junio de 2012
viernes, 25 de mayo de 2012
El Dr. Bartolomé Clavero en el Archivo de La Paz-Bolivia
Hoy en el Archivo de la Paz, dependiente de la Carrera de Historia de la Universidad Mayor de San Andrés, de la Paz-Bolivia, dio una conferencia magistral el Dr. Bartolomé Clavero catedrático de historia del derecho de la universidad de Sevilla, expresidente del foro permanente de las naciones unidas de cuestiones indígenas. En su intervención el Dr. Clavero se refiririó a la importancia de los derechos indígenas y los derechos humanos fundamentales, además al colonialismo y el largo proceso que significó para los organismos internacionales reconocer los derechos de los pueblos superando visiones colonialistas y que marcan un nuevo derrotero para los derechos colectivos, conferencias como ésta ponen en la mesa de debate, el derecho a la consulta libre y consertada, el tema de la intangibilidad a la hora de discutir sobre el tema de la libre disponibilidad de los resursos naturales, que hoy están en álgido debate por el tema de la carretera por el TIPNIS (territorio indigena del Parque Nacional Isiboro Secure). La presencia del Dr. Clavero en la Carrera de Historia de la UMSA, marca un hito importante que anuncia profundos cambios en la visión de la producción historiográfica en Bolivia.
domingo, 8 de abril de 2012
LA HIPOCRECIA ECOLOGISTA, LA CONVENCIÓN DE VIENA Y LA COCA
LA HIPOCRECIA ECOLOGISTA, LA CONVENCIÓN DE VIENA Y LA COCA (parte I)
Ramiro Fernández Quisbert
Avatar la película cuestionadora sobre la destrucción de la naturaleza, Algor el dignatario de estado que advirtió sobre las posibles consecuencias del calentamiento global, son los dos episodios que hoy se suele mencionar como los llamados de conciencia al ser humano para no continuar con la destrucción de la naturaleza, pero estos llamados a la conciencia tienen matices que es necesario reflexionar, en primer lugar, estos llamados provienen de los paises industriales, posmodernos, de aquellos países que fomentaron el capitalismo salvaje que de manera irrefrenable y con un espíritu consumista destruyeron el habitat no sólo del ser humano, grupos étnicos, sino de tantas especies de fauna y flora que han sufrido extinsión y hoy ya no existen.
En segundo lugar, están los países pobres del africa, Asía y Sudamérica, que a lo largo de la historia fueron sometidos colonialmente y que al respecto de la naturaleza no vivieron grandes procesos industriales, sino los estractivos que favorecieron a la economia capitalista mundial, se vieron involucrados en este tipo de "visión de Desarrollo" que a la larga, resultó un fiasco porque se contagiaron de los postulados "ecologistas" de estos hipócritas militantes de los partidos verde de toda laya, de ecologistas hipócritas que dicen defender a la naturaleza y sin embargo a la hora de la verdad, no lo hacen, de tal suerte que, el discurso ecologista en el mundo sólo sirve para justificar otros intereses y no los de la naturaleza que se halla a merced de los intereses políticos internacional y de las grandes mafias que se dedican a tranformar la naturaleza, para producir drogas, alcoholes diversos, y grandes espectáculos donde se lavan fortunas fruto de estas acciones ilícitas.
Parte de estas acciones de extrema hipocrecia fue condenar a la hoja de coca (fruto natural) como la responsable de la existencia de la cocaina su derivado industrializado o científicamente tratado en Europa y Norteamérica, historicamente la existencia de la coca se remonta a épocas pretéritas, en el caso andino, amazónico, mucho antes de la llegada de los españoles, portugueses e ingleses a tierras americanas. La historia de la cocaina se remonta al siglo XIX, nace como producto medicinal, pero luego, como otros farmacos deriva en el uso de la droga, en Europa y Norteamericano, batalla que nunca pudieron ganar para controlar o exterminar. Como siempre su chivo expiratorio, a lo largo de los años fue la coca, a la que se la condenó en la Convención de Viena en 1961 y hasta hoy no se le ha levantado el estigma.
La naturaleza perseguida, la hoja, el arbusto sentenciado, la coca estigmatizada, la hoja sentenciada culpable, nada más erróneo, la falsa ecuación para la comunidad internacional es verdadera "coca es cocaina", para nosotros los pobladores andinos "coca no es cocaina", por ello desde la historia reconocemos que esta planta milenaria tiene una vital importancia para nuestras culturas, no sólo en el consumo como forma natural y social, en el piccheo, acullico o coqueo, sino en la medicina, la alimentación, las prácticas mágico religiosas. Nunca en la historia se ha visto tanta persecusión a la misma naturaleza, sin aceptar que, la coca no es culpable de que existan mafias, políticos y gurus de toda laya en el mundo que se enrriquesen con el tráfico y consumo de un derivado, la cocaina. Si en Viena se quiere condenar a la coca y sus derivados, entonces tengan el valor de atacar a la Cocacola una transnacional que ha utilizado la coca durante todo el siglo XX para producir sus bebidas, u otras industrias que en el mundo capitalista han hecho uso y abuso de la materia prima.
En segundo lugar, están los países pobres del africa, Asía y Sudamérica, que a lo largo de la historia fueron sometidos colonialmente y que al respecto de la naturaleza no vivieron grandes procesos industriales, sino los estractivos que favorecieron a la economia capitalista mundial, se vieron involucrados en este tipo de "visión de Desarrollo" que a la larga, resultó un fiasco porque se contagiaron de los postulados "ecologistas" de estos hipócritas militantes de los partidos verde de toda laya, de ecologistas hipócritas que dicen defender a la naturaleza y sin embargo a la hora de la verdad, no lo hacen, de tal suerte que, el discurso ecologista en el mundo sólo sirve para justificar otros intereses y no los de la naturaleza que se halla a merced de los intereses políticos internacional y de las grandes mafias que se dedican a tranformar la naturaleza, para producir drogas, alcoholes diversos, y grandes espectáculos donde se lavan fortunas fruto de estas acciones ilícitas.
Parte de estas acciones de extrema hipocrecia fue condenar a la hoja de coca (fruto natural) como la responsable de la existencia de la cocaina su derivado industrializado o científicamente tratado en Europa y Norteamérica, historicamente la existencia de la coca se remonta a épocas pretéritas, en el caso andino, amazónico, mucho antes de la llegada de los españoles, portugueses e ingleses a tierras americanas. La historia de la cocaina se remonta al siglo XIX, nace como producto medicinal, pero luego, como otros farmacos deriva en el uso de la droga, en Europa y Norteamericano, batalla que nunca pudieron ganar para controlar o exterminar. Como siempre su chivo expiratorio, a lo largo de los años fue la coca, a la que se la condenó en la Convención de Viena en 1961 y hasta hoy no se le ha levantado el estigma.
La naturaleza perseguida, la hoja, el arbusto sentenciado, la coca estigmatizada, la hoja sentenciada culpable, nada más erróneo, la falsa ecuación para la comunidad internacional es verdadera "coca es cocaina", para nosotros los pobladores andinos "coca no es cocaina", por ello desde la historia reconocemos que esta planta milenaria tiene una vital importancia para nuestras culturas, no sólo en el consumo como forma natural y social, en el piccheo, acullico o coqueo, sino en la medicina, la alimentación, las prácticas mágico religiosas. Nunca en la historia se ha visto tanta persecusión a la misma naturaleza, sin aceptar que, la coca no es culpable de que existan mafias, políticos y gurus de toda laya en el mundo que se enrriquesen con el tráfico y consumo de un derivado, la cocaina. Si en Viena se quiere condenar a la coca y sus derivados, entonces tengan el valor de atacar a la Cocacola una transnacional que ha utilizado la coca durante todo el siglo XX para producir sus bebidas, u otras industrias que en el mundo capitalista han hecho uso y abuso de la materia prima.
martes, 27 de marzo de 2012
DESENCUENTRO TRINACIONAL
BOLIVIA-CHILE-PERÚ: HISTORIA FRONTERIZA DE DESENCUENTRO
TRINACIONAL
Ramiro
Fernández Quisbert[1
Llegué
a Arica y Tacna, cerca a Cobija,
Antofagasta, Tocopilla, Calama y Mejillones, con mucha expectativa, al fin y al
cabo, un boliviano mediterráneo, piensa que conocer la costa que perdió el país
es lo más bello. Pensé, desde luego, encontrar prosperidad, desarrollo
socioeconómico, había leído y escuchado muchos comentarios sobre el despegue
económico chileno. Al llegar a la zona
poco duró mi entusiasmo, me encontré con una Arica deprimida, moribunda, con
industrias en debacle, con una línea férrea abandonada y estaciones vetustas
llenas de polvo y sarro.
Converse
con pobladores descontentos con la política de los gobiernos de turno que la
dejaron en el abandono: con escasa agua potable para consumo humano, energía
eléctrica, gas, gasolina, parafina carísima, y además, una Arica arrinconada por las zonas francas de Iquique y Tacna, con
poca actividad portuaria que en su mayoría es carga que proviene o esta destinada
para Bolivia.
Las
preguntas no se dejaron esperar, ¿Qué pasó en el proceso histórico de esta zona
fronteriza, y que tenía que ver con la historia de Bolivia?, para ejercitar
algunas respuestas comencé a consultar
información concreta sobre la zona. El primer aspecto revelador que encontré
fue de un trabajo de Jorge Gumucio Granier diplomático boliviano, el mismo que sostiene que existió una relación
especial entre Arica y las zonas altiplánicas del hoy Estado Plurinacional de Bolivia,
desde los tiempos de Tiwanaku y los señoríos Aymaras.
Durante la
Colonia, fue habilitada en 1546 como puerto de salida para los minerales de
Potosí y en 1574 el Virrey Francisco de Toledo la declaró puerto oficial para
el paso obligatorio de la plata; y dispuso que en el diseño del escudo de
Arica, se coloque la imagen del Cerro Rico de Potosí. En 1611, los recolectores
de impuestos de la Corona en Arica, informaban:
"La base del crecimiento de
Arica i Tacna fue, como es sabido la plata de Potosí i otras minas de la
altiplanicie...a las que pronto se agregaron Oruro, Chuquiago i
Garci-Mendoza."[ii]
Luego del
establecimiento del Virreynato de la Plata en 1776, se dispuso que la Audiencia
de Charcas incluido el Puerto de Arica, pase a formar parte de la nueva unidad
colonial cuya capital se estableció en Buenos Aires. Por aspectos de
administración y defensa eficiente de la costa sobre el Pacífico, la Corona
dispuso, en 1784, que el Puerto de Arica pasara a depender de la Intendencia de
Arequipa en el Virreinato del Perú[iii].
El
viajero inglés Joseph B. Pentlan en su informe sobre Bolivia de 1825-1827,
refiere que el libertador Simón Bolívar había planteado que tanto Tacna y Arica
fueran parte de Bolivia, propuesta rechazada por el gobierno del Perú, el Mariscal Andrés de Santa Cruz en su
periodo de gobierno se opuso a este proyecto, quedando Bolivia con la única
posibilidad de desarrollar un puerto en Cóbija,-Atacama[iv].
Por
datos de la época de José María Dalence, evidentemente los gobiernos bolivianos
impulsaron un puerto en Cobija, puerto Lamar[v],
que fue cobrando importancia a lo largo de 1825-1842. Fernando Cajias demuestra
que con mucho esfuerzo se fue creando
una actividad portuaria en la zona, pero Arica siempre tenía supremacía, existía mucho
movimiento comercial, casas comerciales,
inglesas, francesas e incluso norteamericana, pero además, la fuerza naval
chilena y la peruana habían experimentado un gran desarrollo, mientras que la
actividad portuaria boliviana no había tenido ni una escuadra militar, sino que era fomentada por pequeños
empresarios que paulatinamente fueron desarrollando una actividad comercial
ligada a los mercados internacionales, mucho más en el aspecto de la
importación que la exportación[vi][2].
Este
entorno socioeconómico fue el que luego desencadenó la guerra del pacífico,
puesto que en las zonas costeñas peruanas y chilenas comenzó a existir mucha
presencia de empresas extractivas del guano
y el salitre y con ello una presencia importante de población, a
diferencia de Cobija, puerto Boliviano que escasamente contaba con poca
presencia poblacional y de un pobre movimiento económico. Puerto Lamar, tuvo
una experiencia portuaria muy relativa hasta 1879, cuando cambio abruptamente
por el curso de la invasión Chilena a territorio boliviano, a Cobija,
Tocopilla, Mejillones, y también a territorio peruano tomando Tacna y Arica
para sí.
La historia de
Arica, como parte del territorio chileno, comenzó en la década de 1880, bajo
el tratado de Ancón de 1883 que
establecía la posesión de ese territorio por Chile por 50 años al cabo de los
cuales volvería a negociarse dicha posesión, lo que efectivamente sucedió en
1929, quedando Tacna con Perú y Arica con Chile. Pero el desarrollo de la zona
siempre se mantuvo en incertidumbre, según el historiador Chileno Elías Pizarro
fue desde 1953 en el gobierno de Carlos Ibañez, declarado puerto libre y la
creación de la Junta de Adelanto de Arica que implemento el desarrollo de la
ciudad, desarrollo con el que comenzó a experimentar un despegue económico, sin
embargo, luego de la disolución de esta junta en 1976 en el gobierno de
Pinochet, Arica entró en crisis hasta la fecha[vii].
El dato importante de todo este proceso es que Arica, al igual que en el siglo
XIX, a lo largo del siglo XX, se constituyó en el puerto tradicional de
exportación de minerales de Bolivia. La vía férrea Arica-La Paz permitió de
alguna manera, un movimiento comercial expectable en la zona. Por las
condiciones geográficas, es necesario reconocer, que Arica es el puerto natural
de Bolivia o una zona aledaña a ella que se constituya en puerto libre que le
de acceso al comercio libre por vía marítima.
En
un somero balance histórico se puede afirmar que Chile que tomó posesión de la
zona en la guerra de 1879, sólo explotó guano, salitre y otros minerales, en los últimos años del siglo XIX
y no tuvo políticas claras
para la zona todo el siglo XX. Hasta hoy la economía
Chilena no pudo darle a esta zona certidumbre de desarrollo, apostó por una política de histórico aislamiento del
norte Chileno, la diplomacia del statu quo, no sólo le hizo daño a Bolivia,
sino que hizo daño a generaciones de Chilenos que hoy se baten en una economía
de sobrevivencia, pudo más la visión artera de unos políticos que con ideas
antiquísimas sobre geopolítica y el “espacio vital”, apuestan a estrangular a
los países vecinos, pero a la ves a estrangular a la economía de los ciudadanos
de esta zona que son: Chilenos, Bolivianos y peruanos.
Ante
una eventual ruptura de relaciones y ante el posible cierre de fronteras, un
control riguroso del contrabando que llega a Bolivia, Arica y la zona franca de
Iquique, se verían también muy comprometida con esta medida, ya que el flujo
comercial hacia Bolivia y relativamente hacia el Perú es lo que le da vida a
esta zona[viii].
Un
análisis sereno de los estrategas de la
diplomacia chilena, boliviana y peruana, debería superar los impases
internacionales, revisar el tratado de 1904 con Bolivia, para que Bolivia tenga
libre y soberana salida al Mar y resolver favorablemente el diferendo con Perú,
una política internacional adecuada y conciliadora podría articular una gran
zona comercial tripartita, cerrando las
heridas de siglos pasados, pudiendo constituirse en el centro comercial más grande del cono sur, por donde saldría
libremente la exportación de hidrocarburos, energías alternativas, pero además,
los tradicionales minerales, plata, estaño[ix],
dando una gran fuerza a la construcción de centros portuarios, que diseñen el
futuro, pero para ello es necesario superar las mentes obtusas de los gobernantes,
de la retórica boliviana, de la pragmática chilena y la picardía peruana, que
no apuntan más que a cerrar las posibilidades de un crecimiento económico de
incalculables resultados para el siglo XXI donde la presencia en el Pacífico
enfrentará al mundo globalizado en bloques económicos y no entre países
aislados.
[i] Historiador Boliviano, docente de la
Universidad Mayor de San Andrés, publicado en el periódico, La Prensa, separta, 23 de marzo 2012.
http://www.Bolivia web.com
[iii]
Ibid.,p.2
[iv] Pentlan B., Josehp. Informe
sobre Bolivia 1826, Potosí 1975, pp.,99-110
[vi] Fernando Cajias. La provincia de Atacama,
(1825-1842), Instituto Boliviano de cultura, La Paz 1975, pp.,45-70
[vii] Elías Pizarro. Tacna y Arica
en tiempos del centenario (1910), pp., 21-34, en Alberto Díaz,
Alfonso Díaz, Elías Pizarro(Comp). Arica siglo
XX: Historia y Sociedad en el extremo norte de
Chile, Universidad de Tarapaca,
Arica 2010.
La
junta de adelanto como entidad impulsó la remodelación urbana de Arica y la
incorporación de las regiones altiplánicas. En 1964 se creó el barrio
industrial, con armadurías de automóviles e industrias electrónicas destinadas
al mercado latinoamericano, según las franquicias de la ALALC (Asociación
Latinoamericana de Libre Comercio). La población creció junto a la construcción
de nuevas obras, entre ellas, parques, hoteles, un estadio, un casino, una
piscina olímpica, el puerto, el aeropuerto y la universidad.
La
política de libre mercado suprimió las franquicias de la industria local y el
Puerto Libre, la economía ariqueña comenzó a declinar, como en el pasado remoto
el intercambio comercial en el puerto
sirvió a Bolivia y relativamente a Tacna, http://www.aricacb.com/historia_arica.html
[viii] Hoy por hoy las relaciones boliviano-chilenas
experimentan nuevamente fricciones en todos
los ámbitos, con mayor fuerza en aspectos
económico- comerciales y desde luego en el
político
[ix] Antonio
Mitre. El monedero de los andes: Región económica y moneda boliviana en el
siglo
xix, Hisbol; La
Paz.1986.
viernes, 10 de febrero de 2012
LAPIZ ROJO: una revista educativa
Hace algunos días atrás tuve la satisfacción de asistir a la presentación de la Revista Educativa, Lapiz Rojo, impulsada por un exalumno de la Normal Simón Bolivar de la Paz y de la Carrera de historia de la Universidad Mayor de San Andrés, la misma tiene unas características muy interesantes. Primero, es una publicación que proviene del área rural y a sido concebida por los estudiantes y docentes del ciclo de secundaria de las comunidades de Laja (Lugar donde se fundó originalmente la Paz en 1548), se basa en textos clásicos escritos sobre la zona en la prensa local y el segundo aspecto, es que esta basado en las investigaciones de los estudiantes en las materias de historia y otras, constituyéndose en una experiencia educativa muy significativa que es necesario emular a la hora de plantearse una educación intercultural y con contenido crítico, que apunte a los aprendizajes pertinentes y significativos, más ahora que se está hablando de un nuevo curriculum educativo con la nueva ley educativa Avelino Siñani, Elizardo Pérez, una congratulación al Profesor Miguel Ramos y sus colegas y a los alumnos un espaldarazo que les sirva de empuje para seguir adelante en este trabajo dificil y muy sacrificado que es estudiar e intentar entender a nuestra sociedad abigarrada sumida en permanente conflicto político en busca de reinventar nuevos caminos para avanzar frente a poderes tan enormes a nivel mundial, regional y local. Lapíz Rojo la revista educativa.
viernes, 20 de enero de 2012
HISTORIA, EDUCACIÓN E INTERCULTURALIDAD
HISTORIA, EDUCACIÓN E INTERCULTURALIDAD
Ramiro
Fernández Quisbert
El
tema de la educación y la interculturalidad hoy en Bolivia y en
los países andinos-amazónicos de Latinoamérica se ha puesto de moda, no hay círculo
profesional o Junta Escolar donde no se hable de los tópicos que debería
encerrar este gran debate que tiene por
contexto, desde luego, a las sociedades “multiculturales” o “plurinacionales”,
y a su viscibilización en los nuevos procesos políticos, de irrupción de los
movimientos indígenas.
Una
de las ventajas que tiene en la interpretación de estos procesos un historiador, es haber recorrido en sus
estudios los procesos sociales ocurridos a través del tiempo, llegando a la certeza , ante este debate, de que esta
es una moda más, que los intelectuales llevan a la mesa de discusión coyunturalmente
haciendo denotar que están ante un fenómeno totalmente nuevo. Por nuestra parte
debemos dar pistas desde la historia
para comprender el tema concreto desde esta articulación entre: la historia, la
educación y la interculturalidad.
Para
los historiadores una cosa son los procesos reales, la historia con mayúscula, y otra la interpretación, la historiografía
escrita sobre la misma, eso nos han hecho
comprender los teóricos de la historia de distintas corrientes y esto
es algo esencial de entender, pues en la realidad cotidiana las sociedades prehispánicas, coloniales y
repúblicas, hasta nuestro días, siempre han vivido trasversalmente inmiscuidas
en la práctica de la interculturalidad, entendida ésta como un relacionamiento
entre culturas diversas, con valores, pautas de conducta, y hábitos diferentes,
que lograron intersubjetividades plenas o rechazos que marcaron distancias
entre culturas.
Se podría argumentar que la interculturalidad
es contraria a la imposición cultural, de una cultura dominante sobre otra u
otras dominadas, que la interculturalidad es equilibrio, intercambio reciproco
igualitario y pacífico, pero eso no es así, lo que ocurre en la realidad es una
combinación, hibridación, un sincretismo que se generan en una gran cantidad de fenómenos socioculturales importantes que se
convierten en el tiempo en el signo de
la expresión cultural de los pueblos, en sus propias identidades.
En
Bolivia superando el sesgo de visiones etnocentristas: Andinas, Orientales,
Amazónicas, Chacoplatenses, sabemos que nuestras sociedades y pueblos étnicos
diversos han tenido en el pasado y lo tienen hoy, muchas conexiones aun no
descifradas. Son conocidos los restos materiales de nuestras culturas que nos
muestran las evidencias claras de estos intercambios culturales, como ejemplo
mencionemos, el caso del templete semisubterráneo en TiwanaKu,
donde se exhibe en sus paredes las cabezas clavas que parecen representar a
distintos personajes con rasgos faciales diferentes denotando la existencia de
hombres y mujeres diversos, pero que además, conviven en una sociedad
pluricultural, un Estado en el que se hallan representados estos grupos humanos
diferentes, étnica y socialmente.
Estos
rasgos no son atributo, de los grupos humanos de Sudamérica, desde luego este
dato se repite en la sociedad Azteca y la Maya, además de otros grupos
culturales del Caribe y Mesoamérica. Donde algunas de las grandes culturas
recibieron un influjo culturas de otros grupos humanos pequeños, permitiendo una verdadera convivencia intercultural que,
como en todas las sociedades antiguas, de todos los continentes estuvieron
signadas por las luchas sociales, las guerras nacionales y otros conflictos. En fin, los encuentros y
desencuentros que parecen ser una característica universal del ser humano como
tal.
En
este ámbito, nadie puede hablar de sociedades armónicas y/o sociedades
totalmente desequilibradas e
inarmónicas, pues las mismas en algún
momento de su recorrido histórico encontraron los mecanismos de autorregulación
y convivencia intercultural, que lograron, como diría Rousseau, un contrato
social.
En
los países andinos-amazónicos, hemos vivido esta experiencia de manera
dramática, pues desde la llegada de los españoles portadores de la cultura
occidental, se nos han impuesto valores, creencias, hábitos, pautas de
conducta, cosmovisiones, con la clara y expresa intensión de convertirnos en
sus vasallos, en sus servidores, intentando borrar nuestras culturas, ocultar
nuestros templos, extinguir nuestras lenguas y en su afán depredador, limpiar
de nuestras mentes el pasado, colonizar nuestros cuerpos y nuestras almas,
homogeneizarnos como individuos a su gusto y medida y para ello, tuvieron que
recurrir a la educación, un arma noble, que combinada con la dureza de la
espada, sedujo, enamoró, silenciosamente
el espíritu de nuestros pueblos.
Pero
debemos afirmar que la fuerza de la naturaleza, la fuerza del imaginario
colectivo de los pueblos irremediablemente, también atrapó al colonizador, con
su belleza, su exuberancia, como dice Todorov, el colonizador encandilado
sintió miedo ante lo otro, lo nuevo, lo bello, lo pletórico y ese temor le
generó angustia, ansiedad, desatando ante lo desconocido, una acción
depredadora, destructora, en un primer momento y en el correr de los tiempos, ante la evidencia de la imposibilidad
y la inconveniencia de la destrucción total, se tuvo que generar una
convivencia intercultural, entre lo indio, intermediado por lo híbrido, lo
blanco, que hoy, aunque lo neguemos, es el signo de nuestra existencia presente.
La
cultura occidental hegemónica que inicialmente buscó eliminar al otro, al
diferente, tuvo que convivir con ese otro, culturas ancestrales, pero en su
accionar cobró diferentes estrategias para mantener vigente su poder de control, así el aparato
educativo, primero de la iglesia y luego de la escuela, le sirvió para este
propósito, dándole un lugar secundario a las otras culturas. Creó un sistema
educativo excluyente, del indio y de la mujer, y sin embargo, los capturó a
través de la fe, del evangelio. Creó un sistema político excluyente del indio y
del la mujer, y sin embargo, los sujetó a través del derecho, con el matrimonio
y la leyes de propiedad. Así logró lo que Fanon llama “la colonización del cuerpo y del alma”.
La educación no sólo se expresó en el sistema
educativo, sino en la vida cotidiana, en los quehaceres cotidianos,
desde el saludo hasta el buen comer y el buen vivir a través del lujo y los placeres
terrenales. Hoy la magia continua en la realidad de la vida cotidiana de
nuestro país, la chola indígena viste atuendos de las princesas europeas, las
antropólogas que llegan a nuestro país se visten de cholas para identificarse con los indios, como diría lumbreras, nosotros somos indios o
mestizos vestidos a la usanza Francesa o Inglesa, con frac ó ternos acompañados de corbatas de última moda, que en nuestro medio es
calificado como símbolo occidental.
Será signo de interculturalidad que nuestras feministas y comunicadoras que se llaman así
mismas creativas, vistan atuendos
típicos de pandillas europeas y/o
norteamericanas, punk y rastas,
copiando manifestaciones de los movimientos lésbicos europeos, y movimientos
trans?. Los qullawas modernos llevan en
sus atuendos la moda heppie de los 70s y los chutas un atuendo de torero y muchos de nuestros
hermanos indígenas llevan sombreros de ala ancha de los wester del viejo oeste
californiano, nuestros políticos indígenas andan con lentes Lenon, alguno que
otro Bolchevique con gorra de los
obreros rusos o de la resistencia francesa o tal ves barba guerrillera
y una gran cantidad de nuestras modelos son rubias a la fuerza y nuestros militares con uniforme tipo alemán,
inglés, francés o Norteamericano, conforman todo un complejo social, que no es muy fácil de descifrar, que
aquí no somos interculturales, o que hay que descubrir la interculturalidad
para la educación, eso es falso.
Hay
que reconocer que este fenómeno de la
interculturalidad, positiva y/o negativa, siempre estuvo con nosotros, siempre
estuvo presente en nuestra educación, aunque como elemento de comparación
maniqueista: ¡esto es lo malo y esto es
lo bueno!. Si una persona por casualidad visita una escuela y colegio privado, de las
ciudades del eje: La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, puede comprobar, al pasar el umbral de la puerta,
que tipo de valores e ideología cargan los contenidos educativos, los docentes
y desde luego los alumnos, ellos no desconocen la wiphala, la conocen, pero la
rechazan, reflejo de la opinión de sus padres y de sus maestros, incluso
maestros de origen aymara o quechua o tupiguarani. Los jóvenes y niños de clase
media ( no cristianos), conocen y aceptan, al ekeko y es más lo celebran en las
challas y en los saumerios de casas,
coches, trabajos, reflejo de sus familias y de la escuela, que si tolera esta
manifestación cultural, del indio hecho misterio, pero no del indio vivo. En el
caso de los cristianos ni celebran al Ekeko , ni a la Pachamama, porque su fe
les prohíbe inmiscuirse con falsos ídolos de barro, como reza la biblia.
La historia, la educación y la
interculturalidad, en la práctica siempre han tenido una interrelación en
nuestro país, lo que ha ocurrido, es que los pedagogos bolivianos salvo algunas
excepciones estaban encandilados por la cultura occidental y mostraban por
comparación al pueblo sano y al pueblo enfermo, reconocían como valores
positivos, a los valores occidentales y como valores negativos a los de los
pueblos indígenas y mestizos. Y esta es la tara que cargó nuestra educación.
Franz Tamayo, con sus reflexiones sobre
la fuerza de la raza y la pedagogía
nacional, nos marco el camino, para acercar la educación a la
interculturalidad, recuperando lo nuestro y apreciando lo otro, lo diferente.
Elizardo
Pérez, en la práctica, con la
experiencia de la escuela ayllu de warizata, valoró altamente lo nuestro, lo
ancestral, lo histórico, lo ritual, lo místico, la educación comunitaria,
siendo ellos mestizos, su gran capacidad intelectual, les hizo comprender
tempranamente la necesidad de la interculturalidad en la educación en Bolivia.
Los
preceptores indígenas, a principios del siglo XX, claro que jugaron un rol muy
importante en la educación, ya en las escuelas ambulantes
y en las normales rurales, de los
más destacados están Leandro Nina Quispe y Avelino Siñani, que apostaron por la
educación indigenal, tuvieron que enfrentar esta práctica de interculturalidad
en las aulas y en los núcleos, porque interactuaron con educadores mestizos y blancos, pues el
conocimiento de técnicas de aprendizaje y otros, vienen como resultado de
prácticas universales y no sólo de ámbitos culturales locales. Es necesario aceptar, que
en las currículas educativas anteriores
hubieron contenidos autóctonos, propios de las culturas ancestrales, pero estos contenidos,
fueron vaciados de su esencia, se los
presentaba como meros conocimientos vernáculos, como recuerdos del pasado superado,
como nostalgia de lo que fue, hasta que llegaron los redentores, del pueblo
sano, a salvar a los habitantes y estante prehistóricos del pueblo enfermo,
esta visión aun hoy se difunde en la enseñanza primaria, secundaria e incluso
superior.
Hoy
en día, la ley Avelino Siñani-Elizardo Pérez, dice pretender cambiar esta situación, desarrollando una visión de interculturalidad y
descolonización. Pero estas innovaciones a primera vista son de forma, piensan en el ministerio
de educación que poniendo el nombre del ayudante preceptor Avelino Siñani, a la ley educativa, por
ser indígena, desplazando a segunda línea al maestro mestizo Elizardo Pérez,
están iniciando una innovación en la educación, no respetando la historia de
este proceso, que en justicia se debe reconocer, cometen errores que apuntan a
un manejo de las culturas ancestrales de manera Folklórica, así como el MNR lo
hizo en su tiempo, sin preocuparse de lo esencial, a estas alturas del proceso,
parece que no importa la cara blanca o la cara negra del bandolero, lo que
importa es su actitud de bandolerismo, lo que quiere decir que al discurso de
interculturalidad y descolonización, le falta médula, se halla en la fase de
pajeo de intelectualoides, que se despabilan
en consultorías caras, sin cosas claras,
y los consultores de marras muchas veces son, amigos del amigo, sin
especialidad, sin oficio, políticos de huevos, que le meten a la cosa educativa sin conocer un ápice del tema, pero se meten, sin generalizar,
pero que los hay, los hay. Por tanto, es necesario al hablar del tema de la interculturalidad recurrir
a la historia, partir de la certeza de que esta fue, es
y será, una sociedad diversa,
donde se dan en todos los ámbitos sociales procesos de interculturalidad
asimétrica, muchas veces simétrica, que en un contexto mayor de las relaciones
internacionales, nos hace vulnerables,
por esta diversidad de posibilidades que no siempre generan centralidad de imaginarios,
identidad y objetivos comunes, nos empuja a comprender estos procesos de
interculturalidad en su médula, no en su apariencia, como moda, sino como una
necesidad vital para a través de la historia, la educación basada en lo
nuestro, interculturalidad, construyamos cimientos más fuertes para
nuestra sociedad, una sociedad autentica, donde se valore lo uno y lo otro y
se supere el snobismo de las clases medias, indias,
negras, blancas, mestizas, que consumen transgénicos todos los días en las
ciudades y a la vez son ecologistas en
las tabernas, o hablen de identidad, de los otros y no de la suya propia.
La
construcción de una sociedad plurimulti, aunque la frase suene a slogan
trasnochado de oportunistas fujuyamistas, en base a una educación intercultural
y descolonizada, todavía tiene mucho camino por recorrer, pero más largo se
hará el camino si no se mejoran las
políticas educativas y la práctica educativa en las aulas y fuera de ellas,
saltando más allá de los teóricos oenegeros que justifican sus proyectos, con
ingentes cantidades de inversión sin mover un milímetro en este gran desafío
que es el verdadero cambio.
martes, 3 de enero de 2012
FELIZ 2012
PAZ Y FELICIDAD EN ESTE AÑO 2012 A TODOS QUIENES SIGUEN ESTE BLOG QUE PRETENDE HACER CONOCER MI PAÍS BOLIVIA Y LAS REFLEXIONES E INVESTIGACIÓN HISTÓRICA QUE DESARROLLO EN MI ACTIVIDAD PROFESIONAL Y ACTIVIDAD ACADÉMICA, AGRADECER A LOS QUE ME HONRAN VISITANDO ESTA PAGINA.
ESTE AÑO QUE SEA UNA NUEVA OPORTUNIDAD PARA CORREGIR ERRORES QUE VIENE COMETIENDO EL SER HUMANO Y PUEDA CONSTRUIR UNA SOCIEDAD DE EQUIDAD Y DE PAZ.
ESTE AÑO QUE SEA UNA NUEVA OPORTUNIDAD PARA CORREGIR ERRORES QUE VIENE COMETIENDO EL SER HUMANO Y PUEDA CONSTRUIR UNA SOCIEDAD DE EQUIDAD Y DE PAZ.
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