jueves, 18 de abril de 2024

HISTORIAS AMAZÓNICAS EN BOLIVIA

 

Ixiamas : La historia de los pueblos amazónicos del Norte de La Paz

Ramiro Fernández Quisbert[1]

 

Antecedentes

En 1988, a través de una amiga, fui contratado por la OIT[2], para ubicar documentos sobre el Norte de La Paz en el Archivo de La Paz, sobre Apolobamba, Tierra nacional de colonias, Caupolicán, la provincia Iturraldes. En esa primera pesquisa de fuentes primarias para reconstruir la historia de estas zonas inhóspitas, los nombres de Ixiamas, Santa Cruz de valle Ameno, Santiago de Uchupiamonas, Atem, Pata, se fueron dibujando en mi mente. En aquellos viejos papeles se comenzó a dibujar la historia de las zonas amazónicas. En el Archivo de La Paz existen muchos más documentos de las subprefecturas, obras públicas, correspondencia oficial y procesos legales, que podrían ser útiles para profundizar en la historia de estas feraces zonas.

El año 2017, se contacto conmigo el señor Julio Avendaño un investigador muy comprometido con la historia de la provincia Iturralde, quien me hizo llegar su libro: Monografía de la provincia Iturralde del departamento de La Paz, dónde se hace una relación histórica de Ixiamas, que aconsejo leer.

Recientemente un equipo de la carrera de historia de la universidad Mayor de San Andrés, hizo un trabajo sobre la zona, y nos proporcionó buena información sobre la historia de Ixiamas. En base a esas fuentes y otros datos más presentamos una síntesis apretada de la historia de Ixiamas.

POBLACIÓN Y TERRITORIO

Ixiamas está ubicada geográficamente a los 13 grados, 45, sur 68 o9, oeste, 520 msnm, temperatura media 23 grados centígrados y 2000mm al año. San Antonio de Ixiamas, es parte de la actual provincia de Abel Iturralde una de las 20 provincias del departamento de La Paz.

La provincia Iturralde esta dividida en dos secciones, Ixiamas es la capital de la primera sección: San Antonio de Ixiamas, San Pedro, Jesús de Cavinas, Santiago de Pacaguaras y nuestra señora del Carmen de Toromonas.(50).  San Buenaventura capital de la segunda sección: San José de Chupiamonas, Santa Cruz de Valle Ameno, Atem.

Región amazónica, de topografía  plana, de extensas llanuras y exuberante vegetación,  susceptible de inundaciones los primeros meses del año lo que muchas veces provocó grandes desastres naturales. Las aldeas y centros urbanos muchas veces tuvieron que cambiar de lugar de residencia. Las población  originaria fue de etnias originarias de Tacanas, Sirionó, Pacaguaras, Ejje seja. Pero también de: aymaras, quechuas, puquinas. Con la llegada de los españoles, se asentó población española, criollos, mestizos, haciéndose más compleja la estratificación social, cómo veremos a continuación. Conocer la evolución de la población de Ixiamas en el tiempo histórico se hace más confiable, desde la existencia de los censos oficiales del siglo XX, 1900- hasta la época contemporánea, el último  fue el  2012.

Entre estos datos la población de Iximas el 2012 reporta a 9.362 habitantes, siendo el total provincial de 18.073 habitantes, siendo el promedio de la tasa anual de crecimiento de 3.75, en el último periodo del 2001 al 2012, la proyección de crecimiento de población para el 2025 es de 23.000 habitantes aprox.

 

 

 

 

Cuadro I: Datos del Censo 2012 de la Provincia Iturralde

 

|Municipios

Población empadronada

Varones

Mujeres

Tasa anual de crecimiento 2001-2012

Índice de masculinidad

Área urbana

Área rural

Porcentaje de población inscrita en el registro civil

Porcentaje de población con cédula de identidad

Ixiamas

9362

5216

4146

4.5

125,8

43,09

57,0

95,4

72,9

Sanbuenaventura

8711

4620

4091

3.0

112,9

39,6

60,4

97,6

73,9

Fuente: censo nacional de Bolivia 2012

En el cuadro II concentramos datos de la evolución de la población  en tiempo histórico, tomando datos de diversas fuentes, haciendo notar que la mayoría de los datos en los censos son por provincia y no llegan a nivel de cantones y provincias. En el cuadro podemos notar que a lo largo de los años en Ixiamas la población ha ido creciendo en el orden promedio aproximadamente de un 3.5%, por lo menos esto indica los datos de los censos del 1992, 2001, 2012. 

                                                                   Cuadro II

Poblaciones

1900

1950

1976

1992

2001

2012

Ixiamas

826

-

-

3618

5625

9362

San Buenaventura

750*

-

-

4608

6203

8711

Total

1.576

-

-

8.226

11.828

18.073

Evolución de la población de Ixiamas

 

 

 

 

 

                       Fuente: censos nacionales diversos años, Plan municipal de Ixiamas, 2008- 2012,

                      *Dato global de Caupolica 14.843

 

Esta información del territorio y de la población es muy importante para entender la historia de Ixiamas y la región.

DATOS HISTÓRICOS DE IXIAMAS

La historia de Ixiamas data de muchos siglos atrás, si hacemos una línea del tiempo y reconstruimos su espacio, tendríamos que hacer un intento de periodización, mencionando una primera época prehispánica, un periodo colonial, un periodo republicano en los siglo XIX, XX y la historia contemporánea que llega hasta la actualidad.

En el curso de su historia la región y la zona y jurisdicción de Ixiamas, han recibido distintas denominaciones, ya sea por los cronistas españoles los exploradores y desde luego por la administración estatal. A lo largo de sus 340 años de fundación, ha recibido distintos nombres, en los primeros relatos se habla de las tierras de Chunchos, tierras del gran Paititi,  Apolobamba, tierra nacional de colonias, Caupolicán, provincia Larecaja, provincia Heth, provincia Franz Tamayo, provincia Iturralde. Geográficamente ha pertenecido a la gran provincia colonial de Larecaja, corregimiento e intendencia de La Paz, en la república al departamento de La Paz, al departamento del Beni, al departamento de Pando y finalmente retornó, como tierras del norte de La Paz, bajo la jurisdicción del departamento de La Paz. Revisemos algunos hitos de su rica historia    

PREHISPÁNICA

No son pocas las investigaciones que a la fecha se han hecho sobre el poblamiento de las tierras amazónicas y orientales, aunque no son las suficientes para explicar el origen y la vida cotidiana de los grupos étnicos en la zona del norte de La Paz. (véase Carlos Ponce, Nordenskiold, Denevan, Erickson, Riester, Parsinem, Sirianem, Sagarnaga, Avendaño, Parejas, Faldín y otros), en todas ellas parece haberse llegado al consenso entre los investigadores de atribuir dos vertientes al origen de las etnias: la primera, que su origen es de tierras bajas del continente, de influencia Arauk, la misma que cruza todo el Abiayala, desde Centroamérica hasta los escudos brasileros, corroborados por la toponimia, es decir, nombres de lugares, de lengua tacana, siriono, guaraní, de raíces arauak y la otra gran vertiente, es andina, es decir:  aymara, quechua, puquina, lugares nombrados en estas lenguas que designas territorios y regiones.

 Estos datos revelan que las poblaciones de altura a través de la lógica de control vertical de pisos ecológicos, poblaron estas zonas bajas, desde el Estado de Tiwanaku y el Estado Inca del Tawantinsuyo, existiendo rica información cultural sobre estas tempranas incursiones e intercambios intra e interculturales.

Ixiamas comparte historia cercana con estas características generales de las zonas amazónicas, pobladas por Mojos y Chiquitos, Itatines, Lecos, Mosetenes y otros, que también desarrollaron sociedades avanzadas, que desarrollaron la cultura hidráulicas con el manejo de camellones, ya estudiadas por los mencionados investigadores.

Aunque se tiene información de que, debido a inundaciones, grandes epidemias, Ixiamas como asentamiento poblacional tuvo que trasladarse tres veces de lugar como consecuencia de estas catástrofes. El nombre de Ixiamas, según varios autores proviene de la palabra Araona “iziamawe” o lugar encerrado. En la zona uno de los hallazgos arqueológicos fundamentales fueron las Fortaleza de Ixiamas, y cercanamente, la Fortaleza de las piedras. Además de estas construcciones se han encontrado todo tipo de restos cerámicos, tiestos, restos funerarios y otros, que han ido mostrando precisamente la presencia multiétnica en la zona, rasgo que en la ápoca colonial tendrá mucha relevancia.  

COLONIAL

No es muy fácil determinar cómo arribaron y se asentaron  los españoles a las tierras bajas, si fueron las expediciones e incursiones por el norte o del sur desde Santa Cruz, datos de la fundación de las poblaciones españolas y de los grupos étnicos existentes, nos hablan de pueblos nuevos, misiones, caseríos habitantes de estas zonas a lo largo del siglo XVII, tiempo en el llegaron Ordenes religiosas: Jesuitas, franciscanos, Agustinos y otros, que  entraron con la cruz, luego del fracaso de Francisco de Toledo en 1570, que fue rechazado por los pueblos Chiriguanos, guaraníes, sin embargo, la incursión de los religiosos logró construir varias misiones a lo largo de estos extensos territorios.

Los Franciscanos y Agustinos incursionaron por estos territorios de los pueblos indígenas Tacanas, Sirionos, Lecos Mosetenes, los datos mencionan que la creación o fundación de San Antonio de Ixiamas, en honor a San Antonio de Padúa,  se dio  13 de junio de 168o. En general a esta zona se la denominó tierras de Apolobamba, debido a que los españoles se toparon con la etnia a la que llamaron apoleños, de la que se deriva el pueblo de Apolo. Las crónicas y otros relatos como los de Cardús  y el padre Armentia, dan cuenta de muchas exploraciones en la zona y son las fuentes que más informan, sobre estas incursiones en la época colonial y la época republicana.

En la época colonial en Ixiamas existió una misión Agustina, la misma que evangelizó y catequizó en la fe cristiana a los indígenas, así las tierras del Madidi, fueron inundadas por más de 27 misiones, más que en las zonas de Mojos y Chiquitos. Cómo bien conocemos, las misiones eran pequeños pueblos de indígenas, administrados por curas misioneros, que debían cumplir ciertas obligaciones económicas, como producir alimentos para su manutención, producir objetos de distintos usos, ropa, cestos, redes, y otros para la agricultura y la pesca, al respecto, siempre se resaltó la importancia de las misiones jesuíticas, por los grandes resultados que tuvieron en la producción y la educación,  las misiones jesuíticas fueron expulsadas en 1767. En la zona dominaron más los franciscanos y agustinos, que tuvieron más resultados en la evangelización, y esta historia continuó a lo largo de la república.

REPUBLICANA SIGLO XIX

La independencia y la nueva organización del Estado republicano, trajo como novedad para la zona, una diferente estructura administrativa, que suplía al régimen de intendencias e introducía cómo gobiernos departamentales a las prefecturas, subprefecturas, municipios, cantones. Bajo esas nuevas normativas el 23 de enero de 1826, se creó la provincia  Caupolicán  con su capital de San Buenaventura. En 1842 en el gobierno de Ballivián con la creación del departamento del Beni, la incluyó en el nuevo departamento, al estar muy distante a su capital Trinidad y no recibir mucha atención, esta provincia Caupolicán retorno a ser parte de la Jurisdicción del Departamento de La Paz.

Estudios de las tierras bajas de autores como: José Luis Roca. Ana Guiteras, Alcides Pareja, Pilar García, Pilar Gamarra, Gonzalo Aguilar, mencionan que en la época republicana se inició un segundo ciclo de misiones, luego de la derrota del régimen de  Sucre, que fuera en contra del poder de la iglesia y suspendiera sus privilegios,  su retorno como revelan los documentos y los estudios hechos por los autores mencionados, reinstalo las misiones, creo nuevos asentamientos y se dedicó a evangelizar, educar, a los grupos étnicos con total libertad ante la ausencia de la presencia del Estado.

En la historia de estas tierras, es muy fuerte el tema de la explotación y exportación de la quina y la goma, que se dio a raíz de la demanda del mercado internacional para la producción de la quinina, medicamento contra el paludismo y la emergencia de la industria moderna del automovilismo que requería mucho caucho para la producción de llantas. El impacto de la modernidad capitalista sobre estas zonas fue importante, debido a que la mano de obra para estos trabajos salía de las mismas comunidades, que a la prostre mediante el reenganche se convirtieron en mano de obra siringuera, que trabajaba en las estradas gomeras que eran propiedad concedida por el Estado a Nicolás Suárez y de otros empresarios más pequeños que incursionaron en estas tierras, migrando desde la Paz y desde Santa Cruz.  

IXIAMAS EN EL SIGLO XX

Ixiamas está como dijimos para fines del siglo XIX ligada a la producción y explotación de Quina y Goma. Como hitos importantes de ese momento como menciona la historiadora Pilar Gamarra Téllez en su último libro: “Barraca gomera y dominio amazónico: El conflicto del Acre 1899-1903, geopolítica en la cuenca amazónica Bolivia”,  es la  batalla de Bahía, hoy Cobija-Pando, en el contexto de la Guerra del Acre entre Bolivia y Brasil. La batalla de Bahía fue una de las pocas que el ejército boliviano ganó, y esta victoria se dio gracias a  la participación de Nicolás Suárez, que organizó la “Columna Porvenir”, donde aparte de gente de distintas sectores sociales y empresarios, incorporó a los indígenas siringueros, tacanas, sirionos  en apoyo al ejército. Destacándose en este episodió de la vida de Ixiamas  un indígena siringueros, explorador, flechero Ixiameño,  Bruno Racua Chimay, que tuvo un papel central en aquellos momentos en los que la guerra vivía una fase crítica y decisiva.

Otro hito de esta larga y rica historia fue la llegada del Instituto linguístico de verano en los años 1950, donde se hicieron varios trabajos con poblaciones indígenas entre ellos la elaboración de textos en Tacana. Todos estos pasajes están relatados en los trabajos de  Jurguen Riester  en su libro “En busca de la Loma Santa” en el que  menciona precisamente cómo muchos grupos étnicos, aún nómadas, transhumantes, buscando una mejor vida.

En 1937 el 27 de diciembre bajo el gobierno de German Busch se creó la provincia Heath, perteneciente a Pando, incluida la zona de Caupolicán. En 1938 fue creada la provincia Abel Iturralde con su capital San Buenaventura, en homenaje al  senador Abel Iturralde, descendiente, según el historiador José Pradel, del explorador de la Amazonía José Agustín Palacios, quien levantara cartografía de la zona los años 1843-1846[3].

Por ley del 30 de diciembre de 1944 se creó, la segunda sección municipal de Iturralde,  con los cantones de: Ixiamas, Rancheríos de Tahua, Puerto Gonzales, Emero y Todo Santos. En el plan municipal de 2009 se menciona que el municipio de Ixiamas se dividió en 5 distritos:  Iximas, Tahua, Carmen de Emero, Esperanza de Madidi…Los datos globales provinciales en los diversos  planes de desarrollo municipal, que recomiendo sean publicados, por contener valiosa información del municipio, de las organizaciones sociales, TCOS, muestran la gran dinámica de la historia económica y social de la Ixiamas  del siglo XX y XXI, como se puede ver en los datos por comunidades,  número de familias existentes en la zona.

                                                                       Cuadro III

                                 DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN EN IXIAMAS 2013

COMUNIDAD

NÚMERO DE FAMILIAS

PROMEDIO DE MIEMBROS POR FAMILIA

PROMEDIO DE HOMBRES POR FAMILIA

PROMEDIO DE MUJERES POR FAMILIA

5 de junio

14

4.7

2.58

2.12

Tacaso

10

4.18

2.25

1.93

Santa fe

22

4.65

1.44

1.40

Macahua

22

4.06

2.00

1.76

Carmen pecha

21

4.26

3.00

2.62

San Pedro

25

4.46

2.23

1.76

Nueva Idiamas

52

5.16

2.03

2.62

Piedras blancas

12

4.88

2.21

1.76

Los tigres

150

6.99

5.23

1.68

Tahua

42

6.95

5.23

1.83

San Felipe

19

5.84

1.96

1.72

Santa Rosa de Maravillas

15

4.36

2.21

1.80

30 de Agosto

19

4.78

1.77

1.84

Carmen de Emero

60

6.45

2.20

1.76

Tokio

1

3.26

1.93

1.43

Esperanza del Enapurera

6

5.78

2.22

1.82

San Antonio del Tequeje

8

4.59

2.60

2.12

Esperanza  del Madidi

34

6.78

2.25

1.76

Barracón

23

8.41

2.19

1.46

Ojaki

22

5.49

2.15

1.16

Cayubata

10

5.26

2.05

1.23

Macarani

120

3.94

2.87

1.58

San Antonio de Ixiamas

180

3.87

2.31

1.89

Lasser

55

4.15

1.89

1.12

8 de Septiembre

38

4.78

2.59

1.31

14 de Julio

80

3.36

2.48

1.64

Total

1058

4.97

2.46

 

FUENTE: SEMTA 2002, plan de desarrollo municipal.

En el cuadro podemos señalar varias cosas que llaman la atención, la primera que evidentemente Ixiamas es la población más grande,  los tigres, Carmen de Emero, y obviamente, comunidades mas pequeñas , Tokio,  Cayubata, San Antonio del Tekeje. Otro rasgo, son los nombres de estas mismas comunidades, que en la mayoría de los casos no conservó nombres en idiomas nativos y si de fechas conmemorativas,  14 de Julio, 8 de septiembre, 30 de agosto, 5 de junio, en otros casos, nombres en español que hacen notar la presencia de las misiones,  Santa fe, Carmen Pecha, San Pedro. Esperanza del Madidi. Esta última comunidad nos abre paso a penetran en la historia de la reserva ecológica de mayor biodiversidad del mundo, hablamos del Parque Nacional natural del Madidi.

Parque natural que por decreto  nro, 24123 del 21 de septiembre del año 1995 fue declarada reserva natural, 1880.996 ha., abarca 31  comunidades en toda la zona, 9 comunidades viven en el parque. Dentro del área natural de manejo integrado principalmente cerca de las carreteras o los principales centros urbanos: Ixiamas, San Buenaventura, Apolo, Rurrenabaque.

 En estos últimos años las zonas amazónicas del norte de La Paz, han  sido mencionadas frecuentemente a raíz de tres proyectos principales, la fabrica de azúcar en San Buenaventura, el proyecto hidroeléctrico de San Miguel del Bala, Chalalan, y la explotación de petróleo. Por los datos económicos analizados hemos comprobado que lo que más ha desarrollado en los últimos años Ixiamas, es su potencial turístico, con infinidad de zonas para visitar y su explotación de la castaña que le abre una esperanza para convertirse como otrora con la quina, en una economía de exportación, sumado a ello todo su potencial agrícola, minero tradicional, economía de subsistencia y a baja escala, que será necesario impulsar a futuro.

Bibliografía

Avendaño, Julio (2006). Monografía de la provincia Iturralde del departamento de La Paz, ed. Plural editores, La Paz.

Lema Garret y otros, Ana María (2018). Caupolicán-Iturralde:tierra de promesas y proyectos nacionales, recursos de un territorio articulador en las tierras bajas de Bolivia siglos XVII-XX, IIH, Carrera de Historia, la Paz.

Municipio de Iximas. Planes de desarrollo del municipio de Iximas 2008-2012, www.planes de desarrollo municipal.

Pardo Valle, Nasario.(1948) Provincia Iturralde, homenaje al IV Centenario de La Paz. Municipio de La Paz.

Soux, María Luisa y otros. (1991). Historia de una región paceña, Apolobamba, Caupolicán, Franz Tamayo, prefectura del departamento-La Paz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



[1] Historiador, actual Director del Archivo de La Paz, dependiente de la Carrera de Historia de la Universidad Mayor de San Andrés, investigador de historia de las provincias paceñas.

[2] La historiadora Ana María Lema Garret que trabaja como línea de investigación las historias de tierras bajas.

[3] El Diario, 27 de noviembre de 2012.


sábado, 6 de abril de 2024

Conversatorio sobre los 250 años de la Segunda Ceca de Potosí en la feria internacional del libro 2023 en La Paz, ya llega la de 2024

De izda. a der., Luis Arabcibia Fernández, Director de la Casa de la Moneda de Potosi, Andrea Barrero, Jefa de la Unidad de Museos CNM-Potosí, Luis Oporto Ordoñez, Presidente de la Fundación del Banco Central de Bolivia, Ramiro Fernández Quisbert, Director del Archivo La Paz-Carrera de Historia UMSA, 12 de Agosto, 2023, ya llega la del 2024. Fotografía de la Fundación.(Datos de ese momento)

viernes, 5 de abril de 2024

domingo, 17 de marzo de 2024

LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA

 

Retorno Nº 16

Revista de Historia y Ciencias Sociales

La Paz, Diciembre de 2016

 

 

 

LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA

Y LOS MEDIOS MASIVOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL

___________________________________

Ramiro Fernández Quisbert

 

CEPAAA (Bolivia)

La Paz, Bolivia

_____________________________________

 

 

En Bolivia, estamos viviendo una aguda crisis de identidad en los ámbitos de la educación básica y superior, en palabras de Piaget (1969), un desequilibrio, producto de nuevas ideas, que todavía aun no aceptamos.  

Por un lado, en los programas de formación, siempre se había transmitido la idea de un Estado unitario, republicano, de un Estado nación, nos habían enseñado que todos éramos bolivianos (aunque sin mostrarnos las abismales diferencias entre unos y otros).

Por el otro, en cuanto a la enseñanza de la historia, nos habían formado en base a una historia oficial presidencialista-cívica, cronologista y patriótica, donde siempre se honraban a los próceres  criollo-mestizos, considerando a los indígenas, como parte de nuestro pasado y como parte del Folklore nacional, digno de exhibirse en los museos, en los eventos culturales internacionales, o a los lugares arqueológicos (invicibilizando al indio de la vida cotidiana).

Por lo menos eso había hecho el nacionalismo vigente desde la revolución del 52, con sus distintas variantes, en democracia y dictadura, replicándose el mismo criterio en las concepciones políticas de izquierda, que solo hablaba a favor del obrero proletario, minero o fabril, vaciándole su contenido étnico.

 Hoy, por el nuevo proceso político boliviano y el revisionismo histórico que se da en los hechos, no en la reflexión teórica, se reconoce la existencia de 36 naciones y más, en un Estado Plurinacional incluyente y  esto está refrendado por el art. 1ero. de la nueva Constitución Política del Estado (2009), sin duda alguna, este acápite es muy importante porque reconoce la historia real andino, oriental, amazónico, Chaco platense, de nuestro país, que incomoda a más de uno, a los funcionarios del mismo Ministerio de Educación, que aceptan a regañadientes para no perder el empleo  y a los docentes de todo el país, que les obliga a redescubrir su propia identidad, es sabido que no a pocos, el asumir los conocimientos occidentales, les había permitido, ascenso social y un proceso de colonización tan profundo, al grado tal de despreciar lo nuestro y que se habían convertido en agentes, sine quanun, de la colonización mental de nuestra población, cosa que aún no cambia y no cambiará en largo tiempo.

La historia de nuestro país, es una historia pluricultural y multilingüe, así se demuestra en las sociedades de Tiwanaku, Tawantinsuyo, en el gran Mojos, donde emergieron sociedades multiculturales, interculturales, situación que se complejizó con la llegada de otras culturas foráneas.

Este conocimiento de la historia es el que nos ha negado la escuela clerical y la modernista, donde ha predominado aquel huayralevismo, del que hablaba Medinaceli y el Bobarysmo del que resentía Franz Tamayo, frente a ésta situación, ¿cómo encarar hoy, la enseñanza-aprendizaje de la historia? ¿Qué rol deben cumplir las autoridades, medios de comunicación, comunidades educativas, docentes y estudiantes?

La historia y la educación

Para qué enseñar historia? se preguntaban los neopositivistas-neoliberales, constructivistas, operadores de los programas de reforma educativa impulsada por la UNESCO, en Latinoamérica. “No hay que mirar el pasado, hay que vivir el presente y mirar hacia adelante”, decía en sus discursos Gonzalo Sánchez de Lozada, el presidente fugitivo de Bolivia,  “ha llegado el fin de la historia”, nos decía desde la caída del socialismo real, pragmáticamente Fujuyama (1989), en el fondo de este asunto, estaba una crítica  incisiva a la forma en la que la escuela tradicional durante décadas había enseñado la historia, que para Joaquin Prats (2012) es  obsoleta y anacrónica, pues los contenidos curriculares de  los programas de historia parten de la idea, de que se enseña historia con fines patrióticos y cívicos y como una acción, nacionalista, es decir con fines políticos de conservar el poder. 

Para qué sirvió  la enseñanza de la historia?, para recordar y ensalzar a los héroes, a las poderosas elites que hegemonizaron en el control estructural del Estado. Este tipo de historia, en su momento fue cuestionada por Marc Boch (1949), y la escuela de los Annales, al igual que el marxismo y el neomarxismo, que planteó  hacer una historia crítica, una historia total y principalmente, como diría Fontana (1982), una historia crítica de los poderes hegemónicos y un proyecto social.

En la actualidad hemos logrado comprender que la historia, es un proceso social que se da en el tiempo y el espacio, por tanto, todas las sociedades son históricas, con distintos niveles de desarrollo, y sin embargo, con sus propias visiones de mundo. Todas las sociedades, han reconstruido su pasado, aunque como dice Fontana (1982), ligados a sus ideas de poder, generando, una historia oficial. Esta historia oficial que cumple una función educativa, que induce a respetar el poder del Estado y mantener el statu quo, rechazando los cambios y transformaciones, bajo una lógica conservadora, que rehúye al cambio, apoltronada en su cómoda situación, mientras el grueso de la población enfrenta permanentes calamidades sociales.

Una visión crítica de la historia de nuestros pueblos, nos ayuda a comprender, que las civilizaciones, las culturas, otras agrupaciones humanas, tienen su propio sino, su íntimo devenir, su propia cosmogonía, como solía decir en su Decadencia de Occidente, Oswald Spengler (1918). Aplicando este criterio a nuestro país, hablamos de los orígenes y construcción social de las civilizaciones   Inca, Tiwanacota, Mojos y otras culturas Tupi guaraní, que irradian su esencia a nuestra actual sociedad abigarrada.

Teóricamente se tiene el criterio de que esa necesidad de los que detentan el poder, de manipular la verdad histórica para ejercer hegemonía, imponer una cosmovisión y una cultura, a través de los aparatos ideológicos de Estado, como sostenía, Althousser (1968), es inherente a todo tipo de sociedades estructuradas en base a una estratificación social, ya sea de castas, estamentos y/o clases, donde existen sectores dominantes y subalternos. Esta manipulación de la historia principalmente se hace a través de las escuelas, los medios de comunicación, la cultura, los hospitales, las cárceles, según Michael Foulcault (1975), y que en el caso de la educación es mucho más crítica, porque según Bourdieu (2008),  la convierte en una maquinaria de alienación, creando distancias muy marcadas entre las elites y el pueblo, lo que dio a pensar Gramsci (1929) en sus reflexiones  sobre la cultura, llegando a plantear que estas brechas o vacíos, generados en un bloque histórico hegemónico, deben combatirse con la lucha comprometida de los intelectuales orgánicos, no elitistas,  portadores de la masa crítica que interpela al poder para desarrollar un crítica al sistema impuesto, en este contexto, al sistema capitalista de principios del siglo XX, vigente aun hoy, bajo sus nuevas características globalizadoras.

En este contexto, se puede sostener que los aparato ideológico de los Estados-nación Latinoamericanos y específicamente el boliviano, se han constituido en el medio por el cual, los colonizadores españoles lograron, fijar ciertas pautas y conductas, reforzadas por ingredientes propios del renovado colonialismo occidental de los siglos XIX y XX, con la hegemonía, francesa, inglesa y norteamericana que se han ido reproduciendo permanentemente y que aún hoy no se pueden superar, como dice Dussell (2009), aun la idea hegeliana de una historia universal subsiste, donde occidente es el sumus, origen y meca de la cultura, por ello hoy se lanza el planteamiento de iniciar procesos de descolonización, que no es otra cosa que cuestionar la validez de la cosmovisión del mundo hegemónico occidental, que pese a quien le pese, aún se mantiene  en nuestros centros educativos, que se traducen en verdaderos patrones de conducta, es una necesidad imperativa echar luces sobre estos temas, para nuestra sociedad que no halla certidumbre, en cuanto a identidad se refiere, pues no existe consenso sobre elementos básicos que toda sociedad debe tener para construir su unidad interna.

Esta educación colonizadora que dio cuerpo a esta invasión mental de los colonizados, que se presentó, bajo una lógica aristotélica, con enseñanza doctrinaria de Santo Tomás de Aquino y San Agustín, que mediante el trívium y el cuatribium, lograron establecer los cánones de la enseñanza de la ciencia, las humanidades y la filosofía, así también la historia, la historia oficial de los vencedores, recurriendo a su enseñanza por medio de la escuela, el catecismo de la fe católica, que aún hoy, pese a las reformas educativas implementadas no logramos superar, en el diseño curricular, la formación docente, y las técnicas y estrategias de la enseñanza aprendizaje de la historia. Lo que nos invita a reflexionar sobre ¿Cómo se enseña y aprende la historia en los colegios y qué nuevas alternativas podemos explorar?

La enseñanza  de la Historia

La enseñanza de la historia es una asignatura pendiente en la agenda educativa de sistema educativo boliviano-plurinacional, la historia que se enseña en el presente, está  anclada en preceptos decimonónicos, de la historia política, cronologísta y que privilegia los hechos trascendentes, como las guerras y los conatos militares, no superada ni en las últimas reformas educativas bajo la ley 1565, y la actual Avelino Siñani, sufriendo un letargo de décadas, sin cambio alguno.

Frente a este aletargado panorama debemos anteponer la idea fuerza de que “el estudio de la historia es de vital importancia para la formación del nuevo ciudadano crítico y creativo que requiere nuestro país”, para contribuir en el campo de la investigación, la producción de material audiovisual centrado en los problemas y necesidades de nuestra gente tanto en el campo, como en las ciudades.

 Hay que darle vuelta a la tortilla, y es necesario pensar, que para construir un individuo seguro de su identidad debemos trabajar intensamente en su autoestima, tan lastimada, por ese sentido de inferioridad, porque la población mayoritaria es indígena, esos tristes criterios lo que han producido es un rechazo y un desclasamiento de gruesos sectores de las clases medias, que prefieren identificarse con el mundo occidental, el bobarysmo, del que hablaba Franz Tamayo, sin lograr precisamente desplegar en su comprensión, para apuntalar el proceso descolonizador, que solo busca restituir prioridades en las acciones educativas, que supere esa mentalidad de la pobreza.  

La globalización y los medios de comunicación

Hagamos una revisión de los principales medios, periódicos, tv abierta, tv cable, redes sociales y comprobaremos que en la mayoría de ellos la visión de la historia que se difunde, es esa visión patriotera y cívica, cronologista, occidental. Sin duda alguna, la aldea global sobre la cual hablara hace tanto tiempo atrás, MacLuhan (1968), hoy es una realidad, de la mano de las nuevas tecnologías y del derrumbe de los paradigmas de la modernidad, cada vez más, las redes sociales por la internet y sus diversos navegadores, nos acercan al mundo, lo que de hecho debía significar, una occidentalización total de las sociedades en vías de desarrollo, subdesarrollados o como se los llame de acuerda a las escuelas de pensamiento.

Esta enseñanza se vio extendida por los medios de comunicación de forma mucho más atractiva, porque hay que reconocer que el lenguaje de la imagen hoy captura la visión de mundo. Así a través de los medios de comunicación se crean y recrean realidades que obviamente tienen que ver con la acción de la vida de los hombres, esta concepción respaldada, por la preminencia de la guerra fría, que produjo tanto cine ideologizado donde por un lado, los malos comunistas come niños se querían apropiar de los bienes de los empresarios, para destruir el paraíso capitalista, y por el otro, los buenos de la película del mundo libre, defensores de la justicia y la libertad, los superhéroes, “siempre listos” para salvar el mundo de enemigos potenciales, ya sean rusos, chinos, latinos, vietnamitas, musulmanes o cubanos.

Ni con la unipolaridad del mundo capitalista, se ha superado, esa producción cinematográfica y televisiva maniquea, aun en las grandes producciones de películas de guerra, como solia decir Facundo Cabral en Hollywood, “hace mucho que se sigue matando a los vietnamitas, como un acto de terapia colectiva para mitigar la derrota sufrida en esas tierras”. La influencia de estos poderosos argumentos del séptimo arte, es innegable, convirtiéndose el cine en el vehículo que incentiva al sueño americano, capturando las voluntades y subjetividades de las nuevas generaciones.

Sin embargo, eso no se da en los hechos, aun se puede sostener, que la identidad, los valores culturales, las pautas y conductas de los diversos pueblos, no desaparecen del todo, parecen mutar en cada proceso de arremetida cultural predominante, adaptándose a las nuevas situaciones, aunque es evidente que se ven afectadas y con riesgo de desaparecer y a eso coadyuvan de manera directa los medios de comunicación, que hoy por hoy, han asumido en parte, el rol de educadores de la sociedad civil, sin embargo, no lo hacen, incumplen sus deberes, el encargo social, su vínculo al comercio salvaje las convierte en fácil vehículo de la necesidad, la incultura, los bajos instintos y la lacra social, sustituyendo los valores positivos del ser humano, en   meros remedos de actitudes erróneas que desvirtúan los valores éticos de niños y jóvenes.

En sí mismos, los medios de comunicación, no son ni buenos, ni malos, depende de quienes los utilicen y con qué fines. Los historiadores tenemos la gran oportunidad de hacer uso de estos medios para la enseñanza de la Historia, y con ello, comenzar a que la historia se enseñe y aprenda más didácticamente, lo que permitirá devolverle a la enseñanza de historia y a la historia misma, un lugar estelar en las ramas del conocimiento, porque la historia preserva la memoria más remota de los pueblos, lo que le permite a la teoría del conocimiento y a las ciencias sociales e humanidades tener certidumbres respecto a su identidad, además de coadyuvar, para el diseño de políticas educativas que preserven el conocimiento y desarrollen estrategias de investigación para acceder a nuevo conocimiento.

No es necesario hacer profundos análisis sobre la situación de los medios de comunicación en Bolivia, solo hay que repetir de perogrullo lo que todos sabemos de sobra, la mayor parte de la Inversión que ellos hacen, no está dirigida a la educación, sino al entretenimiento, que les reditúa económicamente, lo que significa, que la producción nacional, de cine, novelas, comics, dibujos animados, documentales, guiones y otros, no sale de sus estudios, sino de productores independientes y/o de entes públicos, con apoyo del Estado o internacional, este es el caso del CONACINE, Ministerios de Cultura, las universidades, normales y otros, los que hacen Inversión en producción nacional y en programas educativos, que por lo que se conoce, es muy escaso, no existen políticas claras de producción de material educativo para la enseñanza de nada, menos para la enseñanza aprendizaje de la historia.

Es bueno reconocer que existen esfuerzos de grupos, personas e instituciones, que andan por este camino, así producen para radio: radionovelas, pastillas, singles y programas de debates, con contenido histórico, lo propio en la televisión: programas de debate, documentales, concursos, y en el cine películas. Mencionaremos algún material emblemático para este objetivo de enseñar la historia crítica, por ejemplo: La vida de Tupac Katari, radionovela producida por el THOA; Juana Azurduy y otras radionovelas, del grupo Wallparimachi, Portales Cochabamba; el programa de diálogo y debate Siglo y Cuarto, dirigido por Pablo Michael e Identidad y Memoria, dirigido por Mariano Baptista. El aporte de la Carrera de Historia o la Fundación Cajias, videos documentales, sobre La historia de Huanuni y Posokoni, la guerra del gas, y el Alto, dirigida por  Magdalena Cajias y sobre las culturas prehispánicas dirigida por Ximena Medinaceli; La vida de Bartolina Sisa, producida por la productora Nina Films; Bolivia siglo XX, la productora de Carlos Mesa y Mario Espinoza. Como películas que recuperan lo nuestro, como ejemplo podemos hablar de Amargo Mar dirigida por Antonio Eguino e Insurgentes de Jorge Sanjines, su última película sobre Juana Azurduy y la de Thonchi Antezana Boquerón, sobre la guerra del Chaco. Algún material interesante, con el que no siempre cuentan los docentes y no siempre pasan en horario adecuado los canales de televisión, es lamentable que no se sepa apreciar estos esfuerzos en nuestra educación primaria, secundaria y universitaria, pero falta más, y eso debe ser fruto del convencimiento de las autoridades y de los empresarios que privilegian el centavo y no la formación de sus propios hijos.    

Historia, educación y medios de comunicación

Pero es necesario, ligar a los medios de comunicación, con la educación, específicamente con la enseñanza de la historia, realizar alianzas estratégicas interinstitucionales para acompañar los ciclos del currículo educativo, con material educativo relevante, para superar esta ausencia de material educativo, viéndonos en la necesidad de hacer lecturas obsoletas y poco relevantes y además inactualiza de acuerdo a las necesidades educativas presentes. Para encarar estas problemáticas y necesidades de la enseñanza de la historia es imprescindible partir de los siguientes presupuestos: 

a)    Formar grupos multidisciplinarios que diagnostiquen los problemas y necesidades que se tiene para transformar la enseñanza de la historia en los colegios y escuelas.

b)   Se trabaje en base a proyectos de investigación de historias locales, de microhistorias,,  donde los estudiantes interactúen con la sociedad civil, que es a la misma vez la suya propia

c)    Coordinar el proceso de interacción entre especialistas en la materia, docentes universitarios, docentes de primaria y secundaria, para diseñar y producir material educativo: cartillas, documentales, radionovelas, videos, teatro, otros.

d)   Desarrollar concursos de niveles, en ensayos, artículos y monografias con contenido histórico

e)    Incentivar el conocimiento con recorridos y viajes a lugares históricos.Este tema tan interesante abre nuevas posibilidades de recuperación de la memoria histórica de nuestros pueblos, es por ello que nosotros, seguiremos abordando el tema en siguientes artículos que profundicen estos temas educativos y las actividades para llegar a los docentes de ciencias sociales y de historia, en busca de renovar la enseñanza, aprendizaje de la historia.