CONFLICTOS SOCIALES EN LA FRONTERA BOLIVIANO-PERUANA

A propósito de los conflictos sociales sucitados en la frontera boliviano-peruana y reconociendo que son las comunidades aymaras del Perú que marcharon a Puno en protesta por las concesiones mineras, les invito a leer este artículo que escribí el 2010 a propósito de la supervivencia de una región indígena aymara existe hoy pese a todos los procesos socioeconómicos y políticos coloniales y republicanos, este artículo sirva para la reflexión.
MEMORIA Y PERVIVENCIA DE UNA REGIÓN INDIGENA:
LOS AYMARAS EN LA FRONTERA PERÚ-BOLIVIANA*

Ramiro Fernández Quisbert*
BOLIVIA


Abstract

El tema central de la ponencia es la pervivencia de los espacios indígenas regionales, pese a la sobreposición de los espacios coloniales y republicanos que configuraron una estructura de dominación. El altiplano norte de la actual república de Bolivia y la sierra sur de La República del Perú, articulados por el sistema del Titicaca, desaguadero, Poopó y el salar de Coipasa (TDPS), según los estudios en ciencias sociales siempre han mantenido una permanente articulación económica y sociocultural, colonial y republicana, sin embargo, no se profundizó el tema de la permanente disputa entre dos cosmovisiones: la andina y la occidental, que tienen distintas racionalidades para el control del espacio, esta disputa entre el espacio indígena y el espacio “civilizador”, tiene ciertas características a la hora de construir una articulación regional. Las regiones prehispánicas, fueron solapadas por las regiones españolas, en la circulación económica, la vocación productiva y los flujos de mano de obra, las fiestas y las costumbres, pero se puede aun percibir que más allá de las fronteras nacionales, de los poderes locales y el flujo mercantil capitalista, se manifiesta la presencia de la lógica del espacio de los ayllus, de sus formas económicas y sus prácticas sociales comunitarias. Antonio Mitre muestra que en el siglo XIX esta región seguía articula pese a la crisis del sistema colonial, la economía regional circunlacustre, donde el papel de las comunidades era fundamental se mantuvo y hoy no se nota mayor cambio, Efraín Gonzales Olarte en el caso peruano percibe que estas zonas nunca tuvieron vocación capitalista, así que sus orientaciones siempre fueron precapitalistas manteniéndose comportamientos socioeconómicos y culturales anteriores. Hoy los propios pobladores de las fronteras pretenden unirse a través de las mancomunidades municipales. Los Municipio de Pucarani, Copacabana, Desaguadero de Bolivia y Moquegua, Zepita, Ilave y Puno, de Perú, reconstituyendo de alguna manera la base ya existente de los ayllus divididos artificialmente, buscan reorientar su desarrollo regional y a ello pretende contribuir esta investigación sobre la construcción de una región que se base en su memoria indígena y en la capacidad de sus organizaciones naturales para emprender nuevos derroteros.

Introducción
Carlos Sempat Assadourian ya en la década del ochenta del pasado siglo XX, en sus estudios sobre el sistema económico colonial había criticado, por una parte a la teoría de la dependencia que ponía énfasis en la relación Centro-periferia y olvidaba la existencia y conformación de mercados interiores, articulados por economías regionales y micro regionales a ejes espaciales por verdaderos polos de desarrollo que impactaban de manera considerable en su entorno, es el caso del virreinato del Perú donde el eje político se concentró en Lima y el eje económico en Potosí. Por otra parte, había llamado la atención sobre la construcción de las historias coloniales sesgadas por una visión nacional o chovinista en el comprendido que en América Latina la república y la nación como realidades políticas datan del siglo XIX. Para Assadourian la estructuración y la desestructuración de un sistema económico esta sujeto a una dinámica de transformaciones donde existen permanencias o resabios de viejas estructuras y nuevas características emergentes de procesos concretos .

Las percepciones de Assadourian han servido para realizar variados trabajos sobre las estructuras económicas coloniales y republicanas a nivel global y regional, se han hecho muchos estudios con carácter regional en el área Andina, Perú, Ecuador y Bolivia , arribando a buenos resultados y ampliando nuestros conocimientos sobre las economías de espacios de distintas escalas. Por otra parte, los últimos años bajo el influjo de la etnohistoria y la historia oral el tema indígena ha cobrado inusitada relevancia, cuestionando estos estudios influidos por el marxismo, el estructuralismo occidental y eurocéntrico, que sacan de escena al tema étnico, concentrándose solo en estructuras y aspectos económicos, impulsando más bien otras temáticas, que hablan sobre la historia de las luchas de clases, las luchas obreras olvidándose o colocando a la temática étnica en segundo plano, desde esta variada perspectiva la visión indígena busca una autonomía en su discurso ideológico, nutriéndose de horizontes cortos y largos de memoria histórica, mirando hacia el pasado prehispánico, ha luchas anticoloniales que a través de los años vienen planteando sus demandas más sentidas al Estado . Bajo esta visión se ha comenzado a debatir con mayores elementos y dentro de ellos se han hecho varios estudios que señalan la importancia de la memoria larga de los pueblos originarios que han transmitido al presente sus prácticas comunitarias, su cosmovisión, su comprensión sobre la justicia, la autoridad y el poder .

Los concepto de región y sus contribuciones al estudio de la historia económica- social y el concepto de memoria histórica que plantea la recuperación de la cosmovisión y el proceso histórico indígena, se complementan para comprender la historia de nuestras sociedades andino-amazónicas. Es esta la razón por la que introducimos estos conceptos en esta ponencia, el tema central de la misma se refiere a la pervivencia de los espacios regionales indígenas en las fronteras nacionales de Perú y Bolivia. Para el análisis nos concentramos en temas, como la circulación de productos, mano de obra, las relaciones familiares, las prácticas comunitarias y las actividades culturales, que pese a la sobreposición de los espacios coloniales y republicanos aún son practicadas en la vida cotidiana por los pobladores de la zona de estudio.

I. LA REGIÓN FÍSICA DEL LAGO TITICACA
La cuenca del lago Titicaca cubre una superficie de 143.900 km2 e integra en un sólo sistema el lago Titicaca, el río Desaguadero, el lago Poopó y el salar de Coipasa, conjuntamente con sus áreas circundantes . El cuerpo de agua más importante del sistema es el lago Titicaca, el lago tropical navegable más alto del mundo, cuya superficie media es de 8.400 km2. Su cota media es de 3.810 metros sobre el nivel del mar y su profundidad máxima de 283 metros. Siguen en tamaño el lago Poopó, el salar de Coipasa y varias lagunas de distinto tamaño; la principal es la de Uru Uru (260 km2).

El sistema TDPS limita al norte con la cuenca del río Madera, perteneciente al sistema amazónico, y al sur con las cuencas vinculadas con el salar de Uyuni. Por el este, la Cordillera Oriental de los Andes lo separa del Amazonas y de la cuenca de los ríos Pilcomayo/La Plata, mientras que el lindero occidental está demarcado por la Cordillera Occidental de los Andes, separando esta cuenca de los valles fluviales de la cuenca del Pacífico. No tiene ríos que desembocan en el océano y por lo tanto constituye un singular sistema lacustre endorreico.

Existen cinco afluentes del lago Titicaca (Ramis, Coata, Ilave, Huancané y Suches) que aportan un poco más del 50% de toda el agua que entra en el sistema. El resto es resultado de las precipitaciones pluviales. El único efluente es el río Desaguadero que sale del lago Titicaca en el punto de encuentro de la frontera Perú-Bolivia. Fluye al sur hacia el lago Poopó en Bolivia y luego, cuando los niveles de agua están altos, entra en el salar de Coipasa. Sin embargo, el río Desaguadero representa un porcentaje pequeño del agua que sale del lago Titicaca puesto que aproximadamente 91% de la pérdida de agua es generada por la evapo-transpiración del lago mismo.
Mapa1.- La región Lacustre del Titicaca

Fuente:www.turismo,Perú/Bolivia.
El agua del lago Titicaca fluye hacia las áreas más bajas del TDPS a través del punto de salida del río Desaguadero. En vista de que el nivel de agua del lago ha registrado variaciones de altura superiores a los 6 metros durante los últimos 80 años, la cantidad de agua que fluye desde el lago Titicaca a través del río Desaguadero no es constante. Sin embargo, el 80% del agua que entra en los niveles más bajos del TDPS no proviene del lago Titicaca, sino de los tributarios del río Desaguadero .

Geopolíticamente, el TDPS cubre tanto el territorio peruano como el boliviano. Aproximadamente el 30% del TDPS está en el Perú y el 70% restante en Bolivia, lo cual en términos porcentuales corresponde al 3,5% y 9% de los territorios nacionales respectivos. Sin embargo, en cuanto a la cuenca del lago Titicaca, esta relación se invierte y 75% corresponde al Perú y el 25% restante a Bolivia .

II. La construcción de la Región como espacio social
Cómo sostiene Gonzales Olarte, el concepto de región como territorio se impone en la mente de quienes intentan regionalizar el país sobre el de región como espacio social. Según este criterio, las regiones son territorios que contienen recursos humanos y materiales, pueblos, ciudades, producciones. Concebir a la región como un espacio social es buscar comprender el conjunto de relaciones sociales cuyas dimensiones son otras que el territorio geográfico, la producción, la circulación, la distribución, la cultura, la ideología y la políticas” .

La región como espacio social es un producto histórico, la dialéctica del espacio y el tiempo ha permitido a los seres humanos construir sus relaciones sociales de producción y desarrollo de sus fuerzas productivas, en base al medio ambiente físico y a la acción de los grupos humanos que hacen parte de los ecosistemas que responden a sus cosmovisiones, afectando a las formas de ocupación del espacio, uso de los recursos y utopías de vida. En el caso andino como lo vienen demostrando varios trabajos, ha existido una manera de organizar y controlar el espacio y el tiempo, tempranamente las poblaciones andinas han desarrollado estrategias para planificar su economía, su organización sociopolítica y su cultura. Siendo Tiwanaku y el Tawantinsuyu, las formas estatales más complejas y emblemáticas de este tipo de planeamiento andino.

Según Catherin Julien y Froilán Mamani, alrededor del lago Titicaca se conformaron regiones en el periodo prehispánico, estas regiones fueron producto de varias articulaciones económico-sociales y políticas, fundamentalmente permitiendo a estas sociedades desarrollar formas organizativas basadas en un planeamiento del espacio, control vertical y horizontal articulando economías complementarias sustentadas por organización de los ayllus basados en las reciprocidades, el ayni, la mink’a y la mit’a .

Los espacios regionales prehispánicos, fueron violentados y en parte remplazado por los espacios coloniales y republicanos, los mismos que con sus nuevas políticas administrativas descuartizaron el territorio de los suyus, las markas y los ayllus, imponiéndose los virreinatos, los corregimientos, las capitanías, los obispados, las repúblicas con sus propias divisiones internas. Pese a esta imposición el ayllu que no sólo es territorio sino el núcleo mismo de las sociedades andinas, donde converge una unidad consanguínea, unas redes de parentesco espiritual, una lógica y cosmovisión sobre la relación jaque y naturaleza, subsistió pese a los siglos, resultando poco menos que un fetiche las fronteras coloniales, las fronteras republicanas .

Efraín Gonzales Olarte en su libro “economías regionales del Perú” nos presenta el debate teórico que existió al respecto en su país, donde tomaron en consideración el aspecto físico y social, y llegaron a consenso al aceptar la existencia de diez regiones en el Perú en virtud al desarrollo capitalista, es decir, de acuerdo a la relación capital trabajo en el espacio físico. Para nuestro trabajo es relevante la VII región del Perú, que corresponde al departamento de Puno y la VIII al Cuzco, que tiene como característica fundamental el bajo desarrollo capitalista, con preminencia por tanto de la economía no capitalista o precapitalista .

En el caso boliviano, físicamente se considera que existen cuatro macroregiones: la zona andina, la zona oriental, la zona amazónica y la zona Chaqueña rioplatense. Muñoz Reyes sostiene que la zona occidental del altiplano norte de la Paz es una región, hallándose en el centro de ellas las fronteras nacionales Perú-Bolivianas esta región, en realidad rebasa las fronteras nacionales y fue construida precisamente por las sociedades indígenas y hoy aun pervive pese a los siglos de haber sido objeto de intentos de desintegración, la memoria larga está contenida en los procesos culturales y sociales, en la ocupación del espacio y en las practicas económicas que cotidianamente comparten las poblaciones de estos pueblos y ciudades, región postergada pese a sus altas potencialidades en ambos lados como veremos a continuación.

III. PROBLEMÁTICAS DE CONFORMACIÖN REGIÖNAL INDIGENA

Al estudiar la conformación de una región se pueden considerar diversos aspectos relevantes, para nuestro caso específico de la conformación y pervivencia de una región indígena circunlacustre, sólo hemos considerado cuatro problemáticas centrales: 1. La conformación de los ayllus y la ocupación del espacio; 2. La relación de los pobladores con el lago Titicaca y los imaginarios sobre el agua; 3. Las políticas de migración y empleo y finalmente; 4. Los conflictos sociales.

1. EL LAGO TITICACA, LOS IMAGINARIOS SOBRE EL AGUA.

Las sociedades que han emergido cerca de grandes concentraciones de agua como la sociedad andina, han hecho del agua su centro de vida sobre el cual han ido construyendo sus imaginarios colectivos. La navegación del Titicaca tiene origen prehispánico, las balsas de totora que utilizaban para la construcción y la propia pesca hacen que estas culturas se hallen muy compenetradas de los misterios de las profundidades del agua que revela muchos de sus misterios, desde los mitos de origen, hasta el tesoro de los Incas e incluso hasta la existencia de “sirenas” . El agua para ellos representa algo sobrenatural, porque ella es la responsable de la generación de la vida el uma o agua es la posibilidad de la generación de vida, de allí se remonta el mito de la llegada del Inca Manko Kapac y Mamaocllo, su relación con el agua, es muy cercana a cada ruina de las culturas, por ejemplo los Urus que son una etnia muy ligada a la pesca casi no se vincularon a la agricultura, como las culturas Tiwanaku y Tawantinsuyu que supieron como canalizar agua por sistemas hidráulicos, para el consumo diario y para la agricultura de los camellones sistema parecidos al de las Chinampas mexicanas, donde se hacia un uso del agua como parte de su imaginario. Hoy se trabaja sobre la hipótesis que en este sistema de lagos y ríos podría hallarse la “Atlántida Perdida” eso sólo sirve para revelarnos que aun existen muchos misterios, sin embargo estos últimos decenios se han ido revelando muchos de ellos, Gedú Sagárnaga por una parte y el proyecto AKAKOR, con una investigación arqueológica en Konko Wankani y el la Isla Pariti, han ido develando estos nuevos misterios al descubrir nuevos centros arqueológicos que revelan datos sobre la existencia de tipos cerámicos más sofisticados de los conocidos, como el señor de los patos y la madona Andina y la evidencia de la existencia de restos de muros de lugares ceremoniales o habitacionales y productos artesanales de metal fino en el fondo del Lago Titicaca

El historiador Aymara Roberto Choque Canqui en su trabajo sobre los caciques aymaras y el comercio en la zona, comenta que estas autoridades indígenas de los pueblos de Jesús de Machaca, Copacabana y Huarina, tenían pesquerías a orillas del lago Titicaca, en las provincias de Chucuito y Umasuyus y que varios pueblos indígenas estaban dedicados a sacar suches y boga, los mismos que se comercializaban en la Paz y Oruro, Moquegua y Arequipa , esta situación continuó en el siglo XIX, XX y aún hoy en la frontera Peruana, como en la Boliviana 30% de la población económicamente activa se dedica a la pesca, al transporte de turistas, muchos de estos balseros son familiares no importando su nacionalidad, son parte de una sola familia y trabajan en este rubro pero cuando las condiciones cambian se ven en la obligatoriedad de migrar a las ciudades grandes y hacia donde migran, migran a las dos ciudades grandes, en el caso de Perú a Lima, en el caso de Bolivia, a La Paz.


1.- LA CONFORMACIÓN DE LOS AYLLUS Y LA OCUPACIÓN DEL ESPACIO

LA REGIÓN INDÍGENA PREHISPÁNICA

El espacio indígena constituido en la zona circunlacustre del lago Titicaca en el que se dinamizaba la sociedad desde la época prehispánica había logrado articular procesos económicos, políticos, sociales y culturales, el mismo que se consolidó con la conformación de una región donde se desarrollaron políticas agrarias, manejo de mano de obra, construcción de infraestructuras, control del espacio. La población indígena había alcanzado una propia racionalidad para organizar el espacio-tiempo, basada en una cosmovisión, reciprocidades y complementariedades respecto a su relación con la Tierra, la sociedad y las deidades.

La región indígena, había concretado una organización sociopolítica compleja conformada por los ayllus, las markas, los suyus, el Estado, un espacio económico-social indígena, fundamentado en el trabajo agrícola, textil, pastoril, minero metalúrgico, los silos de almacenamientos de alimentos y los circuitos de intercambio a través de los tambos, así mismo, su vida espiritual para lo cual tenía sus lugares específicos de adoración a sus deidades, la crónica de Ramos Gavilán por ejemplo, menciona que en los tiempos en los que llegaron los españoles, en la península de Copacabana del Lago Titicaca existían 42 etnias, como prueba de que esta zona se había constituido en un santuario prehispánico donde se adoraba al sol. Estas etnias estaban asentadas alrededor de las montañas y las aguas, el Uru y el Uma en las tierras bajas donde se extienden las aguas del Titicaca, Poopó y el rio desaguadero .

Las culturas andinas surgieron a las orillas o cercanamente al gran lago Titicaca, no sólo culturas que se consolidaron hasta convertirse en grandes civilizaciones, como la cultura Tiwanaku o el Tawantinsuyu, sino muchas otras culturas como: Viscachani, Wankarani, Chiripa en el altiplano sur, y Chavín, Nazca, Moche, Wari , en el altiplano norte .
Los pueblos andinos tenían una política migratoria, se desplazaban por el territorio para desarrollar una economía complementaria existió una racionalidad andina, basada en la dualidad y la reciprocidad. Los pueblos de altura tenían sus archipiélagos en tierras bajas, en los valles y los yungas e incluso en los llanos y la costa. ¿A caso esto se destruyó totalmente con la conquista y colonización española?. Al parecer no, el nuevo sistema colonial implantado eficazmente por el Virrey Toledo también utilizó políticas migratorias y ejemplo claro para ello fue la mita de Potosí, pues la mano de obra de mitayos se desplazó desde Puno, Arequipa, Chucuito, Moquegua, Zepita, Acora, así como de pacajes, Omasuyus y de Sicacica, toda la zona circunslacustre tenía una gran población que fueron utilizados como trabajadores de minas y obrajes, así que el nuevo sistema colonial tuvo como centro de aprovisionamiento de fuerza laboral a los indios de las comunidades y a los Curacas y Mallkus y Jilacatas (Caciques luego), como intermediarios, los que reclutaban trabajadores, pero además los que recaudaban el tributo que se debía entregar al señor encomendero y al rey.

ORGANIZACIÓN DEL ESPACIO EN EL TAWANTINSUYU
En el periodo prehispánico queda claro, como ya mencionamos, que se fueron creando espacios económicos-sociales, bajo la lógica de control del espacio a través del control de pisos ecológicos, bajo los criterios de dualidad y complementariedad.
Cathering Julien en su trabajo sobre Hatunqolla: una perspectiva sobre el imperio inca desde la región del Lago Titicaca, sostiene que en la zona circunlacustre, existió una distribución espacial previa no sólo a la invasión española, sino también, al dominio inca. Estaba probablemente organizada en base a dinastías que Bertonio por su lengua y los rasgos identitarios de los tocados los denomino aymaras, estos señores locales: Zapana o Qolla Qhapaq, de hatunqolla, Qari de Chucuito, Humalla de algún lugar del territorio Lupaca y un señor de Azángaro, ya había logrado controlar el territorio desde La Paz hasta el Cuzco, Qollasuyu. La posterior estructura administrativa la del Tawantinsuyu, que se basaba en la cuatropartición, en cuatro suyus, la construcción de un espacio con control vertical y control horizontal .

Evidentemente la dinámica política y de organización socioeconómica, descrita por Cathering Julie, nos permite comprender como se habían conformado los Qhapacazgos y la presencia de los señores regionales en esta área. Nos muestra que se había constituido en un espacio indígena, que tenia su propia lógica de organización y desde luego tranversalizada por estos criterios de control del espacio entre los ayllus, las confederaciones de ayllus, en este caso, ayllus quechuas y ayllus aymaras. En el caso de los ayllus aymaras, con una clara especificación de asentamiento en la zona del Qollasuyu, donde los “señoríos aymaras”, habían marcado sus delimitaciones territoriales, como pequeños estados-ciudad, fue así que los Qollas, uno de los grandes señoríos, constituida en confederación de ayllus lograron desarrollar estrategias de control político que les mantuvieron en el poder regional más allá de los señoríos Pacaxas y Lupacas. Estos señoríos aymaras habían desarrollado estas políticas de subsistencia en el territorio contiguo al lago, estas alianzas y pactos muchos quiebres y procesos de violencia entre grupo organizados que tenían sus propias necesidades e intereses .

EL ESPACIO INDÍGENA VS. EL ESPACIO CIVILIZADOR

La llegada de los españoles y la imposición de una nueva distribución territorial a través de sus instituciones desquició la organización espacial del Tawantisnsuyu, aunque tanto Assadourian (1982) como Julien (2004) aceptan, que la nueva estructura administrativa tomó en cuenta la forma de distribución del territorio indígena que algunas encomiendas se otorgaron tomando en consideración a los curacas o autoridades máximas un territorio determinado, en la mayoría de los casos, las nuevas instituciones: Repartimientos encomiendas, corregimientos, capitanías y el propio, virreinato y otros de esta estructura, alteraron la lógica económica del espacio indígena que tuvo desde entonces que disputar con el espacio colonial:

“Analizando el proceso de producción de las renta de la encomienda, vemos que el estado colonial dispone que el excedente se componga de los mismos valores de uso que definía la producción aldeana bajo los incas. Esta medida fija a los indígenas en sus territorios y les asegura la permanencia de su sistema de posesión de la tierra. Se advierte asimismo que el aparato del poder comunal, integrado por los curacas y jefes de aldeas, ejerce el control de todo el proceso productivo…. Estas permanencias que notamos en la producción del excedente y las que subsisten en el proceso de producción y distribución del sector de autoconsumo, revelan que la nueva economía colonial no ha erosionado todavía en profundidad la naturaleza del sistema primitivo de producción”

El control de pisos ecológicos inca fue quebrado por la imposición de asentamientos fijos de acuerdo a la estructura política colonial, con la fundación de pueblos nuevos y ciudades, esta política introdujo una nueva visión del espacio que redistribuía territorio sin interesarle los espacios de los señores étnicos, de los suyus, las marcas y en su forma más concreta de la organización de los ayllus, fracturando los espacios menores y mayores.
Según Carlos sempat Assadourian la impronta española creo nuevos espacios económicos, la construcción de economías regionales, pero en esta conformación, la economía y la acción social de los indígenas no es totalmente remplazada y se mantiene al interior del espacio colonial un enfrentamiento entre el espacio indígena y el espacio colonial . Dos casos llaman la atención al respecto, precisamente el del Corregimiento de La Paz y el de Chucuito de los Lupaqas.
En el primer caso, según el historiador Alberto Crespo Rodas la jurisdicción del corregimiento de La Paz abarcaba a las siguientes poblaciones: sujetos a la Audiencia de Charcas, Cuzco hasta Atacama y Buenos Aires, Al obispado de la Paz a cuya jurisdicción pertenecían: Paucarcolla, Chucuito, Larecaja, Pacajes, Sicasica y Omasuyus , La mita minera requirió la provisión de mano de obra para Potosí, entre las 30 provincias que debían abastecer de mano de obra se hallan en su mayoría las comunidades circunlacustres del lago Titicaca, Azangaro, Moquegua, Huancané, Paucarcolla, Chucuito, todas ellas pertenecientes al corregimiento de La Paz y desde luego a la Audiencia de Charcas, como se anota en la visita de Francisco de Toledo.

La colonia de alguna manera respeta la organización indígena regional en el área circunlacustre del Lago, este dato es interesante para analizar los conflictos sociales del siglo XVIII que veremos más adelante. Pero ya con la llegada de las repúblicas independientes en el establecimiento de los límites republicanos. La región ya no es comprendida como tal, y es cercenada por una visión fronteriza nacional quedando este espacio regional indígena entredicho, comunidades divididas, familias en un lado y otro, sometidas a la camisa de fuerza de la nación y el territorio, al sistema económico proteccionista y luego librecambista capitalista, constituyéndose sus economías subsidiarias de las economías centrales de las grandes ciudades.

En el correr de los años, sin embargo, al no poderse transformar totalmente esta realidad, se puede evidenciar la pervivencia de formas económicas prehispánicas, formas de intercambio, circuitos económicos de ganado y de tubérculos y otros productos, costumbres y relaciones de parentesco que nos revelan la existencia de una verdadera región indígena que pese al gran comercio capitalista fronterizo está ahí permitiendo la circulación de mano de obra de sus pobladores y la sobrevivencia de toda una población que cabalga sobre el pasado y el presente.

En el segundo caso
El caso que trataremos es el de la provincia de Chucuito, ex asentamiento del reino Lupaqa, espacio que jamás tuvo encomendero alguno, según Teodoro Hampe, dado que desde sus comienzos fue un repartimiento en “cabeza de Su Majestad". Por esa razón, la tributación en productos y servicios, característica de las encomiendas pretoledanas, no tuvo lugar en ese distrito y, en consecuencia, desarrolló una estrategia de supervivencia distinta frente a la tributación y a los curas doctrineros, en relación con las encomiendas de los conquistadores .
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“[…] consta que el reino Lupaqa (con sede capital en Chucuito), el valle de Chincha y la isla de Puná fueron las primeras encomiendas adjudicadas directamente al rey, [...]" .
Por los estudios realizados por Estela Cristina Salles sabemos que las comunidades Lupaqas se caracterizaban por la actividad ganadera la misma que se extendía, para completar su alimentación, a otros espacios ecológicos, pero manteniendo el control y la integración social por las redes de parentesco. La ganadería, tal como la percibieron los visitadores de Toledo, fue la principal fuente de riqueza, según los conceptos españoles. Eso marcó una diferencia notable con la formación de la propiedad rural en otras áreas, y, por ello, merece considerarse al reino Lupaqa como el primer centro agrícola-ganadero de América. Esta es una etnia aymara que aparece en los documentos en un plano dominante frente a los uros, habitantes del lago Titicaca.
Las controlaban con sus mitmakunas, suerte de colonos de la misma etnia asentados en otras regiones , manteniendo los lazos de parentesco. Así, la provisión agrícola provenía del valle de Sama, en la vertiente occidental del altiplano, y del valle de Larecaja, en la vertiente oriental del mismo. Por esa razón, la tributación en productos y servicios, característica de las encomiendas pretoledanas, no tuvo lugar en ese distrito y, en consecuencia, desarrolló una estrategia de su pervivencia distinta frente a la tributación y a los curas doctrineros, en relación con las encomiendas de los conquistadores.

Antonio Mitre historiador boliviano sostiene que en el siglo XIX pese a la independencia se había mantenido el espacio económico del sur Andino, donde Bolivia y Perú, a través de la moneda feble mantenían un flujo comercial expectable, referido fundamentalmente a producción agrícola( coca,ají, tejidos de lana, aceite, ají, azúcar, aguardiente y otros), afirmando que articulaban a Moquegua, Puno, Cuzco, Tacna y Arequipa, lo mismo que Flores Galindo en su Libro sobre Arequipa y el sur Andino sostiene que esta región se halla más vinculada a Bolivia y al norte Argentino que a Lima, cubriendo un espacio físico y demográfico interesante que se concentra en las ferias de Tungasuca, Pucara, Vilque, siendo la feria de Vilque la más significativa del siglo XIX .

Las exportaciones peruanas a Bolivia eran: productos agrícolas, aguardiente para la Paz y Oruro. De Arequipa, Cuzco, Moquegua y Puno, azúcar vinos, aceites, ganado, lanas y bayetones. De la Paz, Oruro y Cochabamba, coca café y cacao, ponchos de Cochabamba, tenían mas preferencia indígena de los indios del sur peruano, Tacna recibía cereales de Cochabamba, y el Cuzco, de Larecaja. La coca era consumida en Chucuito, Huancané y lampa . Pero no solo este proceso se observa en el siglo XIX, si nos acercamos al presente. Según Efraín Gonzales de Olarte en su estudio sobre las economías regionales del Perú, La existencia de los componentes no capitalistas constituye una de las piezas fundamentales en la organización de algunas regiones, en base a la articulación de microrregiones…1. Las particularidades que asume, en cada región el ciclo de capital. 2 el origen del financiamiento del capital, 3.el tipo de capital-regional, nacional, extranjero o estatal, que obtiene ganancias en cada región, 4. las repercusiones regionales de la reinversión de las ganancias generadas en cada región 5. las características del mercado regional y el destino de la producción mercantil .

LA SITUACIÓN ACTUAL DEL ESPACIO ENTRE FRONTERAS

Si nos atenemos a la información que nos proporciona el proyecto de Conservación de la biodiversidad en la Cuenca del Lago/Titicaca-Desaguadero-Poopó-Salar de Coipasa (TDPS). Los límites entre Bolivia y Perú son los siguientes:
Los límites republicanos alteraron el territorio debido a la creación de nuevas repúblicas y un nuevo ordenamiento territorial. Comienza al norte en el Fortín Bolpebra, que es el hito tripartito entre Bolivia, Perú y Brasil; de este punto en línea recta hacia el sur-este hasta el Fortín Puerto Heath sobre el río Madre de Dios a los 12º30' de latitud Sur; de aquí por el río Heath hacia el sur hasta las nacientes de este río y de allí por el río Tambopata hasta el paralelo 14ºS; después sigue en dirección sur hasta el Nudo de Apolobamba o Vilcanota y de aquí en dirección sur hasta el Lago Titicaca; atraviesa éste desde cerca de Puerto Acosta hasta La Península de Copacabana que la corta y sigue hasta la boca del río Desaguadero; de allí va en dirección suroeste hasta la frontera tripartita entre Perú, Chile y Bolivia en el lugar llamado Choquecota. La frontera de Bolivia con Perú fue delimitada por dos tratados: el Tratado de Demarcación de Fronteras entre Perú y Bolivia,1 firmado en La Paz, el 23 de septiembre de 1902 y el Tratado de Rectificación de Fronteras entre Perú y Bolivia, firmado en La Paz, el 17 de septiembre de 1909; el Protocolo firmado en La Paz el 2 de junio de 1925 y el Protocolo Ratificatorio firmado en La Paz el 15 de enero de 1932

Según estos tratados la línea de frontera entre Bolivia y Perú, es como sigue:
• Desde la boca del río Yaverija, en el Acre, una línea geodésica hasta la parte occidental de la barraca Illampu, en el río Manuripe. Desde allí otra línea hasta la boca del río Heath, en el Madre de Dios;
El río Heath, aguas arriba, hasta su naciente. Desde ese punto sigue por la línea divisoria del lugar hasta la. boca del Colorado, en el río Tambopata;
• Por el río Tambopata, aguas arriba; río Lanza o Mosojhuaico, hasta el paralelo 10º 15' de latitud sur; y desde allí, por el paralelo en dirección oeste, hasta la línea divisoria entre los ríos Lanza o Mosojhuaico y Tambopata;
• Por esta divisoria, sigue la línea en dirección sur, pasando por las cumbres de las cordilleras Ichocorpa, Lurini Huajra, Yagua Yagua y los nevados Palomani Grande, Cunca y Tranca, desde donde desciende hacia la laguna Suches; El río Suches, hasta la boca del riachuelo Pachasilli; y desde allí, otra línea sinuosa, hasta la bahía de Cocahui, en el lago Titicaca; De la bahía de Cocahui, una línea recta al punto equidistante entre la isla Soto (Perú) y Chiquipa (Bolivia);
• Otra línea recta, hasta el punto equidistante entre la isla del Sol o Titicaca (Bolivia) y Punta Pomata (Perú); y, desde allí, otra línea recta hasta el lugar denominado punta Kasani;
La línea de frontera continúa desde punta Kasani, donde se encuentra el hito Nº 22, con una trayectoria sinuosa sobre la península de Copacabana, hasta el arroyo Sehuenca. La parte norte de la península queda en territorio boliviano y la parte sur, en territorio peruano;
• La línea de frontera continúa en el lago Huiñaymarca, entre la isla Iscaya (Perú) y punta Huancallani (Bolivia); isla Cana (Perú) e isla Limina (Bolivia).
• Desde este punto, una línea recta en dirección sudoeste, hasta el punto intermedio entre punta Taraco (Bolivia) y punta Zepita (Perú) y otra en dirección sur, hasta la naciente del río Desaguadero, en el lago Huiñaymarca.
• El río Desaguadero, aguas abajo, por la margen izquierda primero, y por la margen derecha después, hasta la boca del río Cutire. Desde este lugar prosigue en dirección sudoeste, sobre la meseta, pasando por la cumbre del cerro Ciquicapa, hasta Vilautane, a orillas del Mauri Chico.
• De Vilautane prosigue por las cumbres de los cerros Lirione, Laurane, Pococahua y Antajave, hasta la confluencia del río Ancomarca y el Mauri.
• Finalmente, desde este lugar, una línea geodésica en dirección este, otra, hacia el sudeste y finalmente otra en dirección sur, hasta encontrar el hito Nº 60 de la frontera entre Perú y Chile, en medio de la Meseta de Ancomarca, a 17º 29' 54" de latitud sur y 69º 28' 28,8" de longitud occidental

En cada uno de los puntos geográficos se puede constatar una constante dinámica étnica, grupos sociales que convergen por diversas razones en estos lugares de frontera en su vida cotidiana aun siguen las huellas de sus antepasados, ya en la vida socioeconómica o cultural parece que más de quinientos años de presencia occidental no han logrado aún imponer sus normas de vida y las poblaciones viven ligadas a su relación ancestral con el Lago Titicaca.

2. MIGRACIÓN Y EMPLEO EN LA FRONTERA
En la época republicana el agro no sufrió grandes transformaciones, por tanto pese a la larga historia de lucha y resistencia, la situación se mantuvo en statu quo, es decir que pese a la imposición de fronteras que dividían grandes provincias y desestructuraba confederaciones de ayllus, como los Qollas, Lupaqas y los Qara Qara Charka, la organización, las alianzas familiares y el poder en parte subsistieron y no se destruyeron porque estaban muy arraigadas en su forma de ser y mirar el mundo.
En la frontera Perú Boliviana hoy la situación es la misma o peor que antes. Según algunos datos previos, los migrantes peruanos que llegan a Bolivia en un 80% provienen de las comunidades circunlacustre peruanas, de la zona no capitalista según Gonzales Olarte. Aunque no existen cifras oficiales que den cuenta de la magnitud de la migración peruana en Bolivia, se estima que unos 100 mil ciudadanos peruanos residen en las principales ciudades capitales del país y especialmente en la ciudad de El Alto, cercana a la sede de gobierno.
La mayoría de los peruanos migrantes en Bolivia trabajan por cuenta propia en talleres de mecánica automotriz, en el comercio informal o en el trabajo doméstico y no suelen tener el respaldo de los contratos de trabajo exigidos por la oficina de migración para regularización su residencia las cifras varían entre 50 y 70 mil peruanos que actualmente viven en el país alto andino. Tan sólo la décima parte de ellos, residen de manera Legal". Sostiene que "el principal problema para los peruanos ilegales, es el costo de la tramitación para regularizar su condición migratoria. Aunque debe tenerse en cuenta que por ser Bolivia un país fronterizo, la movilidad poblacional de un lado al otro de la frontera es bastante fluida".
De acuerdo al Convenio sobre Pasaportes y Salvoconductos de 1948, los peruanos y bolivianos que viven en las provincias fronterizas, pueden circular por el territorio del otro país hasta 50 Km. portando tan sólo un salvo conducto. Este permiso incluye ciudades importantes como La Paz y sus provincias, Puno y Juliaca. Si se quiere traspasar ese límite, los ciudadanos de uno u otro país tienen que portar sus pasaportes o en su caso adquirir la radicatoria como cualquier ciudadano extranjero. El salvoconducto permite una permanencia máxima de 15 días con posibilidad de prórroga. El pasaporte permite la permanencia por 90 días, o su correspondiente prórroga .


Existen regiones donde la producción no es básicamente capitalista, y que los sectores no capitalistas se integran a la reproducción del capital a través de la circulación, a través del capital comercial y financiero. Ligado al tema de la conformación regional, según Gonzales Olarte, se halla el tema de las migraciones que son un doble proceso de acumulación de proletarización en las ciudades y centros productores, y no acumulación persistente campesina en importantes zonas rurales de la Sierra, el despoblamiento del campo, en general de las zonas donde imperan relaciones de producción no capitalistas y el sobre poblamiento de las ciudades.
No son otra cosa que la otra cara de un proceso de acumulación del capital, en un país donde no todo el territorio nacional –con sus recursos naturales es apto para el desarrollo de la producción capitalista.

En estos espacios mercantiles la acumulación del capital productivo es bastante menor que en las otras regiones, prueba de ello es la reducida producción industrial y la importancia productiva de los sectores no capitalistas. El papel que cumplen estos espacios en el proceso de reproducción del capital es doble: 1º suministran fuerza de trabajo (migrantes) a las otras regiones 2º permiten la realización de partes del ciclo de capital, a través del intercambio de mercancías. Es decir, que fundan su funcionamiento en base al intercambio de fuerza de trabajo y de bienes lo que les otorga su carácter de espacios mercantiles .

Para Olarte los componentes no capitalistas en las regiones y microrregiones es significativa, la existencia de 3030 comunidades campesinas ubicadas sobre todo en la sierra con una población cercana al 15% del total es una muestra de esta dinámica sui generis de sus economías. Porque determina una organización de la producción con una racionalidad distinta a la de los sectores capitalistas .

De hecho la historia demográfica reciente de la frontera nos muestra que la población total del TDPS es de aproximadamente dos millones de personas, de los cuales 45% están en el Perú y 55% en Bolivia. Esto corresponde al 4% de los 22,6 millones de peruanos y al 17% de los 7,4 millones de bolivianos (Datos del 2001-10 millones hoy, a comprobarse en el censo 2011). La población rural comprende 70% del total, lo cual contrasta fuertemente con las cifras nacionales que son aproximadamente 30% para el Perú y 40% para Bolivia. De esta población, 810.000 personas (aproximadamente 60%) se encuentran dentro del territorio de Bolivia y 600.000 en el Perú. Más de la mitad de la población del TDPS está asentada en las provincias que limitan con las riberas de lago Titicaca, predominantemente sobre el lado occidental siguiendo la ruta principal de transporte La Paz-Desaguadero-Puno-Juliaca, que fue una vía principal de comunicación desde tiempos prehispánicos, vinculando el Imperio Incaico (Cuzco) con las áreas sub-tropicales del actual departamento de La Paz en Bolivia. Hoy, este camino con su continuación al puerto peruano en el departamento de Arequipa, constituye una de las rutas principales para el comercio exterior de Bolivia .

A pesar de que el TDPS se encuentra dentro de los territorios de dos países que tienen sus propias características, comparten varios rasgos. Tanto Bolivia como el Perú tienen una diversidad étnica y cultural extraordinaria. De la población boliviana, 55% es bilingüe con 34,3% que habla Quechua/Español y 23,5% que habla Aymara/ Español. En el Perú
El 25% de la población habla Quechua. Esta variedad se hace presente en la gran diversidad de grupos étnicos ubicados dentro del TDPS, muchos de los cuales aún mantienen sus costumbres ancestrales y prácticas tradicionales.

De igual modo, ambos países confrontan un mismo reto: aliviar la pobreza. Los cambios estructurales recientes han resultado en unas economías más estables en ambos países cuyas altas tasas de interés han sido controladas y cuyas tasas de crecimiento están elevándose en forma sustancial. A pesar de este progreso, sigue habiendo mucha pobreza y el 72% de las familias bolivianas y el 68% de la población peruana se encuentra en la categoría de pobres. Estas cifras son aún más altas donde las actividades productivas están severamente limitadas por las difíciles condiciones climáticas predominantes, con ciclos de sequías, inundaciones y heladas que imponen una fuerte estacionalidad a la actividad agrícola. Es más, la creciente población urbana y la presión de la transición hacia una economía de mercado y el uso de tecnología moderna, han ejercido presión sobre los sistemas productivos.

La agricultura y ganadería son las principales fuentes de ingresos para la población del TDPS. En el caso del Departamento de Puno, se ha estimado que en 1990 el 58% de la población se dedicaba a la agricultura y ganadería. En Bolivia esta cifra sube a 88%. Esto contrasta con las cifras nacionales del 34% en el Perú y 44% en Bolivia. La actividad agrícola se concentra cerca de las riberas de los ríos y cerca de los lagos donde se encuentran los mejores suelos que favorecen una alta producción. En estas áreas, las especies introducidas como la cebada y las especies andinas como las quinuas, papas y tarwi son comunes. En las áreas intermedias, la actividad principal es la ganadería ovina y vacuna, esta última se alimenta con la totora como forraje. En las zonas altas predomina la ganadería de camélidos sudamericanos, principalmente la llama y la alpaca que usan pastos naturales y bofedales.

El sector agrícola es seguido en importancia por los de comercio y servicios y, en menor grado, por la actividad agro-industrial, particularmente en poblaciones urbanas del TDPS peruano. Gran parte del comercio se efectúa en los mercados de las principales ciudades e involucra una red compleja de intermediarios. Esto ha significado que los productores apenas reciban un pequeño porcentaje del precio de venta final. La pesca constituye otra actividad, aunque de menor importancia, en el TDPS. Esta es principalmente artesanal y solía depender únicamente de las técnicas tradicionales de captura; sin embargo, actualmente se utilizan cada vez más métodos depredatorios tales como las redes de arrastre. Las especies introducidas constituyen la mayor parte de la pesca y hoy en día el pejerrey ha sustituido la antes abundante trucha como el recurso más importante de este sector. La pesca de trucha se restringe básicamente a la crianza en cautiverio de peces, en jaulas flotantes. El "ispi" (Orestias ispi) es la especie nativa que presenta una población más alta y por consiguiente es la de mayor aprovechamiento económico.

La organización de la pesca en el lago Titicaca es muy rudimentaria y los pescadores o sus mujeres venden el pescado directamente en los mercados locales. No existe ningún sistema organizado para la descarga, la recolección o el transporte y se pierde hasta el 20% de cada captura. Los procesos de transformación son débiles y los que existen generalmente se encuentran dentro de granjas privadas y no responden a más de 5 toneladas entre ambos países. Un nivel alto y constantemente creciente de salinidad y la contaminación de minerales pesados de los relaves mineros han causado una fuerte caída en la pesquería, hasta casi desaparecer esta importante actividad en el lago Poopó.
En 1972 se estableció la Reserva Nacional de Fauna Ulla-Ulla, ese mismo año fue declarada por la UNESCO como Reserva de la Biósfera. Está ubicada al norte de la cuenca del lago Titicaca, en las provincias Bautista Saavedra y Franz Tamayo del Departamento de La Paz y en la frontera con Perú. Su extensión es de 150.000 ha. Entre los 3.600 a 6.000 m. de altura. Tiene formaciones naturales asociadas a las praderas alto-andinas húmedas, bofedales, matorrales y lagunas. Tiene las poblaciones más grandes de vicuñas protegidas en Bolivia y una gran cantidad de ciervos andinos, además de significativas concentraciones de aves acuáticas en sus lagunas. Al interior de la reserva se encuentran poblaciones Quechuas, Aymaras y mestizas dispersas en diversos lugares y pueblos agrupados que desarrollan actividades relacionadas con la agricultura y la ganadería de alpaca, llama y oveja. Actualmente se desarrolla el Plan de Manejo con la participación de estas comunidades .

La presencia de ayllus-comunidades se da fundamentalmente en zonas de altura y de valle, en el caso de la región circunlacustre, podemos evidenciar que las mismas se ubican entre la sierra peruana y el altiplano Boliviano

3. EL CONFLICTO SOCIAL

Los conflictos sociales en la zona de estudio se generaron desde antes de la conquista española, la incursión al Qollasuyu de los Incas, la resistencia de Atawallpa, Manco Inca, la ejecución de Tupac Amaru I por Toledo, el Taqui Onkoy, el levantamiento de los Amarus y Katari, los movimientos independentistas de 1805- 1809, la pugna entre los caudillos a fines del siglo XIX, el levantamiento del Zarate WillKa, para mencionar a los más emblemáticos, han sido movimientos sociales producidos en las fronteras, los mismos que han tenido irradiación e impacto en las comunidades circunlacustres, en el siglo XX tenemos como ejemplo el caso de la masacre de Jesús de Machaca que repercutió, según Roberto Choque, en Puno y sus alrededores y como este conflictos podríamos mencionar una centena de casos de levantamientos en la región, conflictos que surgieron, ya sea en las haciendas o en las mismas comunidades y posteriormente en las minas, pero esta es otra historia sobre la que no abundaremos en esta ocasión. A esta altura del partido debemos llegar a algunas conclusiones generales que nos permitan orientar mejor el trabajo .

Conclusiones
Luego de analizar los factores que han permitido la pervivencia de la región indígena aymara debemos sacar algunas conclusiones finales:

 Persisten las regiones indígenas mediatizadas por el centro capitalista, articulada en distintos sectores de la economía, más halla de ser una simple microeconomía como sostiene Olarte, es una economía indígena con distintas estrategias de subsistencia que se basan en una precaria base económica sostenida en la agricultura, la cría de ganado u otros, que sin embargo, denota una relación social dinámica de flujo continuo, que combina la lógica de intercambio andina y la lógica capitalista.
 La lógica económica del espacio indígena no sufre resquebrajamiento alguno, es más se fortalece cuando el indígena decide hacerse funcional al orden establecido
 Pese a que los cambios ocurridos en el proceso histórico de larga duración de la región indígena, ella continúa existiendo activada por una memoria de larga duración y por el retraso en el desarrollo socioeconómico de la zona circunlacustre.
 En momentos de crisis económica y social el cuerpo histórico de la región indígena vuelve a reaparecer y permite hacer posible la sobrevivencia de los aymaras, ver el tema del flujo de mano de obra y la circulación de productos tradicionales.
 Los estados nacionales de ambos países han abandonado a la región indígena que hoy se bate en la pobreza y falta de oportunidades de desarrollo.
 Las políticas de desarrollo en las fronteras deben considerar a estas regiones y hacer convenios para tratarlos como una región y no como dos lugares diferentes, de dos estados diferentes

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